El Indeleble

Luego de realizar un diagnóstico a 174 empresas de 10 países de Latinoamérica, Aequales, empresa que brinda herramientas para el “cierre de brechas de género” en el ámbito laboral en Latinoamérica, basadas en medición, consultoría y tecnología, analizó el nivel de apropiación del enfoque de género en las organizaciones y extiende una serie de recomendaciones para que puedan adaptarse a este nuevo escenario.

Mía Perdomo, CEO y co-fundadora de Aequales, explicó que para la edición 2020 del Ranking PAR, esta medición gratuita incluyó un apartado sobre el covid-19 para conocer las acciones que implementan algunas empresas durante la emergencia sanitaria.

Uno de los principales hallazgos fue que tan solo el 39 por ciento de las empresas encuestadas modificó los indicadores de desempeño de sus trabajadores a partir de las nuevas condiciones laborales.

Tomando en cuenta los diferenciadores entre hombres y mujeres, lo cual traería como consecuencia negativa la cancelación de ascensos o la incorporación en nuevos proyectos, e incluso podría derivar en despidos; esto afectará principalmente a las mujeres.

En videoconferencia, Aequales dijo que  Analizaron cinco aspectos clave durante su evaluación: información sensible al género; adaptación de la medición del desempeño; fortalecimiento de las políticas de equidad de género; mujeres en espacios de decisión; y la valoración del cuidado.

Tras el diagnóstico, Mía Perdomo recalcó que analizaron que ante la falta de adaptabilidad de las empresas en los esquemas presenciales y de tiempo, afectará la retención del talento femenino y el reconocimiento de sus logros.

“La crisis sanitaria evidenció que la responsabilidad del trabajo y cuidado no remunerado, que recae mayoritariamente en las mujeres, es un factor para limitar su desarrollo profesional».

Como alternativa sugieren replantear la forma en que los líderes miden la productividad, considerando la carga de trabajo no remunerado que deben cumplir los trabajadores -principalmente las mujeres- con relación a:

La limpieza y el mantenimiento del hogar, la preparación de alimentos, la realización de compras y el apoyo en tareas de higiene personal, educativas y de acompañamiento a personas dependientes (hijos, adultos mayores y personas con discapacidad), entre otras actividades.

Según el diagnóstico, pese a que el 82,9 por ciento de las empresas encuestadas reconoció las tareas de cuidado como un asunto central en la gestión de la crisis con enfoque de género, el 27,8 por ciento de ellas no ha estimado que tan demandante es este tipo carga entre sus colaboradores.

«Es por ello que, a través de nuestro ranking anual, buscamos concientizar a las empresas sobre la implementación permanente de estrategias en favor de la equidad de género, que traerá beneficios como el reforzamiento de una cultura diversa e inclusiva, fomentando la innovación y un mejor clima laboral”, agregó Mia Perdomo.

Por lo que una de las conclusiones de la investigación radica en el desafío que deben resolver las organizaciones de manera urgente: el trascender del discurso a los hechos para implementar medidas que contribuyan a una distribución más justa del trabajo del cuidado no remunerado.

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