Santiago Poot

Un tema que ha llamado la atención en las últimas semanas es la discusión pública sobre el agua contaminada de rellenadoras que beben los mexicanos y el hecho de que ésta contenga materia fecal y metales pesados como el arsénico, además de favorecer la presencia de enfermedades gastrointestinales, hepatitis A y lesiones en la piel, una situación que viene a complicar el deteriorado panorama de salud que enfrentan los habitantes de nuestro país con la pandemia del Covid-19.

Se preguntarán ¿de dónde proviene esa agua contaminada?, ¿qué microbios y metales contiene que nos generan tanto daño?, ¿qué están haciendo las autoridades sanitarias para atender este problema?

Actualmente, el INEGI señala que en la Ciudad de México existen casi dos mil rellenadoras de agua, la gran mayoría empresas “patito” que no cuentan con las medidas sanitarias, ni certificaciones para operar.

El estudio “Calidad bacteriológica del agua embotellada obtenida de pequeñas plantas de purificación de agua en la Ciudad de México: incidencia e identificación de especies de micobacterias no tuberculosas potencialmente patógenas”, llevado a cabo en 2019 por la Escuela de Ciencias Biológicas del Instituto Politécnico Nacional, señala que parte del agua contaminada que beben los habitantes de la Ciudad de México proviene de pequeñas plantas purificadoras de agua, comúnmente conocidas como rellenadoras.

El protocolo de investigación indica que se tomaron 111 muestras de envases de 20 litros, procedentes de pequeñas plantas purificadoras de la Ciudad de México, 62% fueron positivos a bacterias coliformes que son un indicativo de presencia de materia fecal.  El 21% fueron positivos para E. Coli que es otro de los indicadores de materia fecal. De éstos, el 30% fueron positivos a microbacterias no tuberculosas, y el 41% excede el máximo de bacterias aeróbicas mesófilas, principalmente por un pobre proceso de sanitización de los envases.

Finalmente, el estudio del IPN señala que del 41.4% de las purificadoras analizadas no cumplió con los estándares oficiales mexicanos para operar, “7 de cada 10 envases vendidos por negocios de rellenadoras están contaminados”, afirmó el doctor Rubén de la Cruz, microbiólogo egresado del IPN.

Para dimensionar el problema, hay que entender que la CDMX cuenta con poco más de 8 millones 900 mil personas; el agua que llega a la ciudad y se distribuye por las tuberías, no es apta para el consumo humano.

Recientemente, Blanca Jiménez, directora de la Comisión Nacional de Agua, Conagua, señaló que a nivel nacional” de 4 mil 210 sitios de agua superficiales (cauces, arroyos y lagos), el 59% tiene algún problema de calidad del líquido. El 30 por ciento contiene materia orgánica u otras sustancias, mientras que el 29 por ciento presenta coliformes fecales, solidos suspendidos o carencia de oxígeno, lo cual es un problema para la vida acuática”.

Sin embargo, es esta agua es utilizada por muchas rellenadoras quienes la embotellan y para consumo humano, siendo una fuente importante de transmión de enfermedades gastrointestinales importantes.

En entrevista con el docctor Rodrigo Vázquez Frías, médico gastro-pediatra del Hospital Infantil Federico Gómez señala que “el agua que se utiliza de algunas rellenadoras no pasa por procesos de purificación y de tratamiento adecuados, por lo que puede contener microorganismos que pueden resultar dañinos para el tracto gastrointestinal, provocando enfermedades como diarrea aguda entre otros malestares gastrointestinales. La diarrea es una de las principales causas de malnutrición y en casos severos, ocasiona la muerte de los pacientes pediátricos”.

Rodrigo Vázquez Frías.

Datos de la Universidad Nacional Autónoma de México, menciona que al año mueren 95,000 niños menores de 5 años por consimir agua contaminada, mientras que la Organización Mundial de la Salud (OMS), indican que la contaminación del agua potable provoca más de 502,000 muertes por diarrea al año.

Aunado a ello, el agua contaminada, aparentemente potable, también contiene metales pesados, como el arsénico, que si se consumen cotidianamente pude causar lesiones serias en la piel y en casos más extremos provocar cáncer.

”Los metales pesados, son otra fuente de contaminación que se encuentra en el agua de las rellenadoras que para erradicarlo requieren de procesos muy sofisticados. El agua contaminada, puede contener ciertos elementos químicos como iones inorgánicos, los cuales son potencialmente nocivos en cantidades mayores a las permitidas, como por ejemplo el arsénico, el cual se encuentra de forma natural en niveles altos en las aguas subterráneas de varios países”, manifestó el académico de la UNAM.

Agrega el también doctor en Ciencias Médicas: “Los primeros síntomas de la exposición prolongada a altos niveles de arsénico inorgánico (por ejemplo, a través del consumo de agua y alimentos contaminados) se observan generalmente en la piel e incluyen cambios de pigmentación, lesiones cutáneas y durezas y callosidades en las palmas de las manos y las plantas de los pies (hiperqueratosis)”.

“Estos efectos, se producen tras una exposición mínima de aproximadamente cinco años y pueden ser precursores de cáncer de piel. También se ha asociado a problemas de desarrollo, enfermedades cardiovasculares, neurotoxicidad y diabetes”, resaltó.

Además de cáncer de piel, señala Vázquez Frías, la exposición prolongada al arsénico puede también causar cáncer de vejiga y de pulmón. El Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC) ha clasificado el arsénico y los compuestos de arsénico como cancerígenos para los seres humanos; el arsénico presente en el agua que se bebe”.

Antes de los sismos del 85 en la Ciudad de México las personas bebían agua directamente de la llave, sin hervirla, o incluso de las fuentes de la calle. Es a partir de este evento, que la red de suministro se vio sumamente afectada ofreciendo a los habitantes agua en muy malas condiciones y en muchas demarcaciones se vive escaces del vital líquido desde entonces.

Con el tiempo comprar agua purificada se fue generalizando y de ahí un gran número de negocios y empresas han surgido para ofrecer ésta agua.

Esta problemática que representa el consumo de agua contaminada que ofrecen las rellenadoras en México ha llevado a que, en días recientes, diversos actores políticos presenten una iniciativa de ley en el Congreso de la Ciudad de México para regular estos establecimientos mercantiles, sin duda un gran paso para erradicar este problema.

Para muchos otros, la ley existente para regulación sanitaria para los temas del agua es correcta y aprobada por los estándares internacionales, desafortunadamente el problema radica en la implementación, es decir, en la correcta aplicación cotidiana de los procesos de aprobación y supervisión de estas empresas, ya que en la práctica diaria es donde el riesgo de corrupción puede pasar por alto dichos lineamientos.

Frente esta problemática, le corresponde al poder legislativo y al poder ejecutivo, asumir la responsabilidad de velar por la salud de los mexicanos, ofrecer las estrategias y políticas públicas y reglamentos necesarios para contar con seguridad del agua que beben los ciudadanos. 

Por su parte, como ciudadanos se debe buscar ofrecer a las familias mexicanas una hidratación saludable y responsable, poner atención de las fuentes de consumo del agua simple que se beben diariamente para cumplir con la recomendación oficial sobre el consumo diario de 2 litros de agua simple (8 vasos con agua al día aproximadamente).

Hoy se viven tiempos difíciles, de emergencia sanitaria por Covid 19, señaló el doctor Vázquez Frías, por lo que es relevante supervisar las medidas y practicas higiénicas adecuada para fortalecer el sistema inmune y una correcta hidratación es indispensable; “frente a la incertidumbre, hay que contar con la certeza de que nos hidratamos con agua segura y certificada, debemos buscar siempre la calidad del agua que tomamos, pues sin duda, el agua es vida”.

Nace la Asociación Mexicana para la Correcta Hidratación AC, Agua en México

Con el objetivo de informar a la sociedad mexicana sobre la importancia de mantener una hidratación adecuada y de calidad en cualquier etapa de la vida, a fin de lograr que se forme en la población un hábito saludable que dé calidad de vida a los mexicanos, prevenga enfermedades y apoye a evitar problemas de salud pública, el día 3 de marzo nació la Asociación Mexicana para la Correcta Hidratación AC, Agua en México. Su presidente y vocero es el maestro Juan Francisco Bustamante Ruisanchez.

Para Juan Francisco Bustamante “las rellenadoras son pequeños negocios que se dedican a realizar algún tipo de tratamiento al agua, y rellenan envases sin ninguna o con mínima limpieza, para su posterior venta y consumo humano. Dicho tratamiento muy pocas veces garantiza que el agua que venden sea la adecuada para el mejor aprovechamiento humano”, advirtió.

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