Eduardo Guevara

¿Qué es un muro fronterizo y para qué sirve? ¿Quién se beneficia y quienes son afectados por ellos? ¿Por qué su construcción es aceptada y por qué son traspasados y/o derribados?

Estas son algunas de las cuestiones sobre las que versará la exposición virtual Mexicanos, palestinos y saharauis: del mismo lado de muros diferentes, que el Museo Nacional de las Culturas del Mundo (MNCM) inaugurará en línea, el viernes 26 de febrero a las 13:00 horas, a través de su canal de YouTube.

La exhibición ha sido organizada por el proyecto PAPIIT IN 401119 «Heteronomías de la justicia: nomadismo y hospitalidad en el lenguaje», del Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM, en colaboración con el MNCM del INAH.

La misma, es una propuesta complementaria a la exposición De nomadismos y hospitalidades: comcáac y saharauis, presentada en 2018 en este mismo recinto, a través de la cual se hizo una primera aproximación a la ética heterónoma y la justicia del otro.

El recorrido de Mexicanos, palestinos y saharauis… es dirigido por los fantasmas de tres niños, cuyas vidas han sido afectadas por la construcción de muros fronterizos, quienes invitan a cuestionar la (f)utilidad de estas formas de delimitación y segregación, desde una mirada ingenua e irreverente: Citlali, niña migrante mexicana; Hándala, un infante palestino desplazado, y Salkita, una pequeña saharaui refugiada.

Desde esa perspectiva, debatirán sobre los intereses particulares de apropiación de territorios y recursos naturales que provoca la construcción de estas estructuras; el proceso mediante el cual esta situación se convierte en un problema político, y la forma en que estas medidas son aceptadas consensualmente.

Presentarán información específica de las características de los muros fronterizos entre México y Estados Unidos, Palestina e Israel y la República Árabe Saharaui Democrática y Marruecos.

Además, profundizarán en las implicaciones de estos mecanismos, que más allá de ser una barrera física, desencadenan todo un aparato de contención e (in)seguridad en forma de despliegue de fuerzas militares, tecnologías de vigilancia y protocolos de control de fronteras. Aunado a que alimentan el rechazo social hacia los “otros” como la xenofobia (aversión a los extranjeros) y/o la aporofobia (rechazo a las personas pobres).

Se referirán a las violaciones a los derechos humanos que sufren las comunidades que han sido desplazadas o divididas con la construcción de muros y los migrantes que intentan traspasarlos en los tres casos presentados (mexicanos y latinoamericanos, palestinos y saharauis).

Por ejemplo, el despojo de tierras y la destrucción de medios de subsistencia; la restricción del libre tránsito por su territorio histórico y cultural; la exposición a armas destructivas y a la violencia, y la dificultad para recibir ayuda humanitaria.

También a las afectaciones que estas estructuras provocan en el medio ambiente, al interrumpir ciclos naturales como el flujo de las corrientes de agua superficiales y subterráneas; al impedir la migración y el intercambio de especies.

Con la destrucción deliberada de áreas verdes para la edificación de los muros o el desplazamiento de las comunidades, y con el extractivismo.

Abordarán incluso la forma como el mismo ambiente se revela a la imposición de barreras, las cuales constantemente son tiradas por fenómenos naturales.

Finalmente, presentarán las formas de organización social que las comunidades han generado para re-existir en estos contextos, es decir, para habitar el territorio y convivir a pesar de la presencia de los muros: la ayuda humanitaria a migrantes y refugiados; la organización de dinámicas culturales y recreativas transfronterizas; la denuncia pública de las violaciones a los derechos humanos, y la divulgación de experiencias, entre otras.

La exposición virtual Mexicanos, palestinos y saharauis: del mismo lado de muros diferentes, será inaugurada por Gloria Artís Mercadet, directora del MNCM y las investigadoras del IIFL de la UNAM, Silvana Rabinovich y Shekufeh Mohammadi, con la moderación de Alejandra Gómez Colorado, investigadora del museo.

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