Eduardo Guevara

Incluso en 2020, un año muy difícil desde el punto de vista comercial, Audi impulsó firmemente su transformación para convertirse en un proveedor de movilidad premium sostenible y conectada. Como resultado de la pandemia, las ventas y los ingresos se redujeron de forma significativa durante el primer semestre.

Gracias a unos excelentes resultados en los últimos seis meses del año, con un cuarto trimestre especialmente favorable, los ingresos por ventas en el ejercicio 2020 alcanzaron una cifra de aproximadamente 50 mil millones de euros.

El beneficio operativo antes de partidas especiales fue de 2.700 millones de euros, con un retorno sobre las ventas antes de partidas especiales del 5.5%. Además de las sinergias en el Grupo Volkswagen, el Plan de Transformación de Audi (ATP) y Audi.Zukunft contribuyeron de forma importante al resultado financiero.

El cash flow neto sigue siendo un punto fuerte de la empresa, con una cifra de 4.600 millones de euros. Esto se debe a la continua disciplina de costes e inversiones, y a la liquidación de participaciones dentro del Grupo Volkswagen, que asciende a unos 1.500 millones de euros.

La compañía avanzó decididamente en su hoja de ruta hacia la electrificación: solo en 2021, Audi duplicó el número de modelos de propulsión cien por cien eléctrica en su gama, además de reforzar su ofensiva de híbridos enchufables PHEV. Audi afronta el año 2021 con un optimismo cauto, en función de la evolución de la pandemia y del suministro de semiconductores.

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