Patricia Guillén

La pandemia de COVID-19 ha causado un elevado costo humano y afectaciones económicas significativas en todo el mundo y en México. Y en este contexto, el Banco de México continúa enfrentando un entorno complejo, donde los choques derivados de la pandemia han impactado a la actividad económica, la inflación y las condiciones financieras del país, con efectos en diferentes horizontes.

Lo anterior, expresó el gobernador del Banco de México (Banxico), Alejandro Díaz de León. Dijo que debido a la pandemia y las medidas para su contención propiciaron una contracción profunda en la producción de una amplia gama de bienes y servicios, una caída de la demanda agregada y ajustes en precios relativos.

Por lo que, la debilidad de la demanda ejercerá presiones a la baja sobre la inflación; Díaz de León pronosticó  una caída de 12.8 por ciento  en la economía para este 2020.

En conferencia de prensa, al presentar el Informe Trimestral Abril-Junio de este año, Díaz de León indicó que el Banxico ha adoptado diversas medidas acordes con sus finalidades de promover el sano desarrollo del sistema financiero y el buen funcionamiento de los sistemas de pagos ante esta coyuntura.

De esta manera el Instituto Central también prevé tres escenarios, el primero es de “afectación tipo V” la cual supone que la recuperación observada en junio, luego de la reapertura de diversos sectores y el relajamiento de ciertas medidas de distanciamiento social perdura a un ritmo elevado en el tercer trimestre, de modo que se observa un repunte importante de la actividad en ese periodo, para después continuar con una recuperación gradual en el resto del horizonte de pronóstico. La variación del PIB en este escenario para 2020 se revisa de 4.6 a 8.8% y para 2021 de 4.0 a 5.6 por ciento.  

En el escenario de “afectación tipo V profunda” suponen que, como resultado de la reapertura, en el tercer trimestre se presenta una reactivación de la actividad, si bien menor que en el escenario anterior y que posteriormente se observa una recuperación con mayor gradualidad durante el resto del horizonte de pronóstico, como reflejo de una posible mayor persistencia de la pandemia en el país, de un levantamiento paulatino de las medidas adoptadas para hacerle frente, y de una lenta recuperación de la economía global. La variación del PIB en este escenario para 2020 se revisa de 8.8 a 11.3% y para 2021 de 4.1 a 2.8 por ciento.

Finalmente, en el escenario de “afectación tipo U” profunda suponen que la debilidad de la actividad económica causada por el choque en el primersemestre de 2020 se extiende durante el resto del año, derivado de una posible intensificación de la pandemia o del resurgimiento de mayores brotes a nivel mundial, además de afectaciones más persistentes en la demanda y en la oferta. La variación del PIB en este escenario para 2020 se revisa de 8.3 a 12.8% y para 2021 de -0.5 a 1.3 por ciento. 

El Banco dijo que conforme se vaya disponiendo de mayor información sobre la dinámica de la propia pandemia y sus afectaciones a la actividad económica se podrá determinar qué tipo de escenario es el que se verá materializado.

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