El Indeleble

Tras un año 2020 complejo, en el entorno de una crisis sanitaria y económica sin precedentes derivada del impacto por la suspensión de actividades, BBVA México refrenda que la prioridad siempre será la seguridad de sus clientes y colaboradores, por lo que sigue brindando servicio en sus sucursales con todas las medidas sanitarias, otorgando crédito de forma responsable, fomentando el ahorro y manteniendo la inversión en el desarrollo de productos y servicios a través de canales digitales.

Con el cierre del año concluyó el plazo de gracia otorgado a los clientes y el cumplimiento de pago ha sido superior al esperado. Lo anterior es un reflejo del compromiso del banco con los clientes al ofrecer apoyos y soluciones competitivas en los momentos en que más lo requieren.

La desaceleración de la actividad económica afectó la demanda de crédito lo cual se vio reflejado en la cartera de crédito vigente de BBVA México, al cerrar con un saldo de $1,211,829 millones de pesos (mdp), nivel similar al de 2019 con un retroceso marginal de -0.5%.

Durante el 2020, la institución consolidó su posición de liderazgo en cartera vigente con un incremento en la participación de mercado de 68 pbs, para cerrar el mes de noviembre con una participación de 23.6%, de acuerdo con cifras de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).

La cartera comercial retrocede -0.9% en 2020 con respecto al año anterior, influida por pre-pagos de empresas y corporativos en el cuarto trimestre de 2020, resultado de un exceso de liquidez y la apreciación del peso mexicano frente al dólar estadounidense en el trimestre, revirtiendo con ello la disposición en líneas de crédito observada en la primera mitad del año.

Destaca un aumento de 12.4% en los préstamos al gobierno, impulsado por la estrategia de la institución financiera para participar activamente en las licitaciones de este tipo de créditos con propuestas más eficientes, rápidas y condiciones competitivas.

Los créditos a las personas continúan mostrando una desaceleración en la tendencia de crecimiento, impactados por el entorno macroeconómico, registrando un decremento anual de -0.1% en el año.

En el detalle, esta tendencia se muestra en los préstamos de consumo (personales, nómina, auto) y tarjeta de crédito que, en conjunto, registran un retroceso de -5.7% y -6.3%, respectivamente, en términos anuales.

Destaca el financiamiento a la vivienda, que sigue mostrando un sólido desempeño, con un saldo 7.7% superior al de 2019.

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