Patricia Guillén

En el año 2007, José Moro y sus hermanos, la tercera generación de la familia Moro comenzaron a trabajar en un ambicioso proyecto llamado a sentar las bases de la viticultura moderna en la Ribera del Duero: Bodegas Cepa 21.

Esta bodega se sitúa en un enclave privilegiado en pleno corazón de la denominada “Milla de Oro”, y trabaja en base a una clara apuesta por la unión entre la tradición y el know how de casi un siglo de dedicación al vino por parte de la familia Moro, con la innovación y la vanguardia.

En el año 2000, la familia Moro decidió plantar el viñedo, convencidos de que en esas tierras se podrían elaborar vinos con alma. Fue injertado con el Clon de tinto fino de Emilio Moro, como garantía de calidad del mejor tempranillo.

En la sala de recepción de la uva se encuentra una báscula en la que se revisa la cantidad de uva que entra, sus parámetros de calidad y se controla la tolva. Este es un ejemplo de la innovación en los procesos de elaboración de Bodegas Cepa 21, ya que la tolva de recepción de uva de Cepa 21 funciona por vibración, evitando que el grano de la uva sufra algún daño.

Tras ello las uvas estrujadas o pastas son conducidas a los depósitos donde arrancan las fermentaciones correspondientes.

La maduración de los vinos de Bodegas Cepa 21 tiene lugar en barricas fabricadas por diversas tonelerías, con tostados, procedencias y características diferentes. Cada 3 meses se realizan trasiegos para eliminar los fangos y lías que van quedando en el fondo de las barricas por decantación natural.

En Bodegas Cepa 21 se cuenta con la norma de certificación internacional BRC Global Standard for Food Safety, la cual garantiza la seguridad durante todo el proceso de elaboración haciendo especial hincapié en el momento del embotellado.

Finalmente, Bodegas Cepa 21 cuenta con una nave climatizada que, tras una cortina de cristal, llega a albergar hasta un millón de botellas. Aquí se mantienen, con la temperatura y humedad necesarias, hasta su salida al mercado. Para ello se cuenta con los sistemas más avanzados de conservación.

El proceso del dormitorio de botellas es de suma importancia para el vino, ya que enriquece su aroma y le otorga diferentes matices y complejidad.

Así, a través de procesos modernos en los que Bodegas Cepa 21 se vale de las últimas técnicas innovadoras en la enología, se sigue trabajando en sintonía con las vides que dieron origen a esta tradición vitivinícola familiar.

La concepción general de la bodega responde a la esencia e imagen del vino que en ella se elabora: contemporáneo, moderno, elegante y armonioso. Por ello, su apuesta innovadora pretende llegar a un público joven en búsqueda de nuevas experiencias. Cuenta con cinco diferentes etiquetas: Hito Rosado, Hito Tinto, Cepa 21, Malabrigo y Horcajo.

Cada una de las referencias de Cepa 21 es producida con uvas de la variedad Tempranillo de la más alta calidad, contagiando felicidad a través de cada copa de vino y el universo mágico que lo rodea. En definitiva, son vinos de pura cepa para el consumidor del Siglo XXI.

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