Patricia Guillén

En el marco del día internacional de la mujer, hay que crear conciencia sobre las características de los tres principales tipos de cáncer que se presentan en la mujer: mama, cáncer de cuello uterino, endometrio y útero.

El cáncer cervicouterino ocupa la segunda causa en incidencia y mortalidad en México.

Ocho de cada diez personas en algún momento de la vida se infectan por VPH, pero solo en uno de cada 1,000, la infección persiste y puede progresar a cáncer, el 98% – 99% de las veces por la presencia del virus del papiloma humano (VPH) y tres de cada diez casos de cáncer de cuello uterino son detectados en etapas avanzadas, señala la doctora Milagros Pérez Quintanilla, ginecóloga oncóloga del Centro Médico ABC.

Añade que los signos o síntomas de los cánceres ginecológicos aparecen cuando la enfermedad puede estar en una etapa clínica avanzada, así es que, la mejor forma de hacer un diagnóstico oportuno es a través de una revisión ginecológica y toma de muestra llamada citología vaginal o Papanicolaou que permite identificarlo en etapas clínicas tempranas.

Los síntomas son sangrados intermitentes y constantes, hemorragias, olor fétido, irregularidad en el ciclo menstrual y dolor pélvico crónico, sin embargo, solo se detectan cuando ya está presente la enfermedad.

Afortunadamente, existen dos formas de prevención: la primaria, consiste en la vacunación contra el virus del Papiloma Humano a niñas y niños a partir de los nueve años de edad, es decir, antes de que exista la posibilidad de infectarse con él, con lo cual, se previene de forma importante el desarrollo de este tipo de cáncer; y la segunda o prevención secundaria, se refiere a las revisiones anuales y oportunas que debe incluir una toma de citología cérvico-vaginal, colposcopia y pruebas del ADN de VPH.

En segundo lugar, de incidencia, se encuentra el cáncer de endometrio o útero, que no tiene una incidencia alta en mortalidad porque sí manifiesta signos y síntomas de alarma como sangrados intermitentes intermensuales o sangrado leve entre o después de la menstruación; sangrado menstrual más prolongado y abundante que lo habitual; de preferencia sucede en la menopausia.

La doctora Pérez, explica que el cáncer de endometrio se diagnostica precozmente porque presenta síntomas y las pacientes acuden al ginecólogo, consiguiendo un diagnóstico temprano y tratamiento oportuno.

No así en el cáncer de ovario, que lo padece una mujer de cada 70 y, aunque es menos frecuente, es el más letal, porque no presenta síntomas o signos de alerta y son tan poco específicos que se pueden confundir con otros problemas de salud, entre ellos están: distensión abdominal, sensación de llenura, constipación, retención urinaria y estreñimiento crónico.

En cuanto a los tratamientos disponibles, la experta explica que estos serán de acuerdo con las etapas en que se diagnostique el tipo de cáncer, pero apunta que el 80% de las pacientes se beneficia de un procedimiento quirúrgico.

“Si se encuentra en etapa avanzada, el médico valorará si requiere de tratamiento sistémico con quimioterapia primero y después cirugía”, advirtió.

Advierte que cuando ya se tiene un diagnóstico de cáncer ginecológico se debe acudir con un ginecólogo oncólogo para que se realice el abordaje de la enfermedad con la finalidad de dar el tratamiento adecuado.

Adicional a esto, exhorta a que toda mujer que ha iniciado su vida sexual acuda a una consulta ginecológica, porque estos tipos de cáncer son prevenibles y una revisión anual salva vidas, sobre todo si se detectan y diagnostican en etapas clínicas tempranas hay mayor probabilidad de tener el tratamiento indicado y, en muchos casos, curarse.

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