Santiago Poot

En el día a día, términos como geriatría y gerontología se emplean para referirse a la ciencia que estudia la vejez. Si bien los dos términos están relacionados entre sí, cada uno aborda la vejez desde perspectivas distintas. Un geriatra es un médico especializado en atender de manera integral a los adultos mayores, explicó América García León, coordinadora de la Maestría en Psicología y Gerontología Social de CETYS Universidad Campus Mexicali.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Geriatría, estos profesionales dedican sus esfuerzos al desarrollo de investigación en biología del envejecimiento, con enfoque en el estudio de la enfermedad crónica al envejecer, delimitando así que esta ciencia es la rama médica dedicada al cuidado de los adultos mayores, que aborda aspectos preventivos y terapéuticos, y que integra los aspectos social y familiar.

A su vez, el geriatra es el encargado de atender el envejecimiento de manera directa e indirecta, abordando a la vejez y al adulto mayor en un contexto de prevención y planes de intervención en los ámbitos psicosocial y espiritual, considerando la opinión y los deseos de las personas mayores, e involucrando al gobierno, instituciones, academia, sociedad civil, familia y cuidadores, detalló la especialista.

En términos prácticos, aunque comparten grandes similitudes, estos campos de trabajo pueden diferenciarse porque el gerontólogo trata los fenómenos de la vejez procurando la calidad de vida del adulto mayor desde un enfoque multidisciplinario en el que se involucran todas las disciplinas científicas, no sólo las biomédicas, como lo hace el geriatra, añadió Ivon Guerrero Ceballos, directora de la Escuela de Psicología de CETYS Universidad Campus Mexicali.

Si bien, geriatría y gerontología son dos términos que hacen referencia a la vejez, no tienen el mismo significado, aunque sí están íntimamente ligados.

“La definición exacta de gerontología es la ciencia que trata la vejez y todos aquellos fenómenos sociales, psicológicos y físicos que son característicos en dicho periodo. Es decir, la gerontología estudia cómo envejece el ser humano y por qué lo hace desde un aspecto integral, ayudando al adulto mayor a envejecer de manera activa manteniendo su salud mental estable. En cambio, un geriatra se delimita más al área de la salud física del paciente” detalló Guerrero Ceballos.

Ambas expertas coincidieron en que los profesionales de la geriatría y la gerontología social conforman un gran equipo en pro del cuidado integral del adulto mayor, ya que juntos abordan todas las dimensiones involucradas en el bienestar de la persona generando estrategias de atención que involucran el bienestar físico, la socialización, activación física y la dimensión espiritual.

Las dos disciplinas son importantes, sobre todo si se proyectan a un futuro cercano, donde según la Organización Mundial de la Salud la esperanza de vida cada vez es mayor y las pirámides poblacionales de las naciones tienden a predominar la parte de los años considerados como vejez en el desarrollo humano. Lo que representa cambios físicos, políticos y culturales que afectan a todo el conjunto de la población y demandan que exista capital humano preparado para atender las necesidades psicoemocionales, psicológicas y médicas de ese sector.

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