Patricia Guillén

Febrero ha reportado una disminución en la tasa de desocupación laboral en México del 0.3%, lo que refleja un avance en la recuperación de oportunidades de trabajo; sin embargo, la calidad de estos empleos puede verse limitadas ante la falta de liquidez en las industrias afectadas por el covid-19 y la incertidumbre sobre la prohibición de esquemas de contratación.

De acuerdo a un análisis de ManpowerGroup sobre la última encuesta del INEGI la población ocupada creció en 1.1 millones, de los cuales 900 mil empleados son remunerados y 200 mil trabajando por cuenta propia.

“De los 900 mil empleados remunerados, sólo 115 mil se registraron en el IMSS (12%), por lo tanto los otros 785 mil están siendo contratados en esquemas que no pagan seguridad social. Y sobre los que trabajan por cuenta propia, incluye a los que cobran por honorarios y asimilados a salarios, esquemas que ya sabemos tampoco pagan seguridad social”, detalló Héctor Márquez director de Relaciones Institucionales de ManpowerGroup.

Para febrero el INEGI registró a 2.7 millones de empleadores en México, mientras que el IMSS en el mismo mes reportó que se tenían afiliados a 1 millón 910 patrones. 

La informalidad aumentó 0.6 millones de personas, cuando pasó de enero de 28.9 millones a 29.5 millones el segundo mes del 2021.

Otro indicador importante para identificar la evasión de responsabilidades sociales de los empleadores es el salario, en muchas ocasiones se recurre a subregistrar a los trabajadores para no pagar las cuotas totales correspondientes.

“Es preocupante que siga aumentando la población que gana hasta un salario mínimo. Son más de 26 millones, lo cual nos habla de los bajos sueldos y/o del subregistro de sueldos para no pagar impuestos, ni seguridad social”, subrayó el directivo de ManpowerGroup.

Además las afectaciones de la pandemia han mermado el mercado laboral, ya que muchas industrias han visto la liquidez de sus negocios disminuida, lo que desencadena cambios en la calidad de los empleos.

 “Ante la incertidumbre de la reforma laboral y por la economía en medio de la emergencia sanitaria se están ya dando la mayoría de las contrataciones en la informalidad. La informalidad es el problema más grande del empleo mexicano, porque históricamente ha sido el único sector que ha podido ofrecer ingresos económicos directos a las personas cuando no existe un plan rápido de cuidado del empleo formal, sobre todo en tiempos de crisis”, explicó Héctor Márquez. 

A partir de un mapeo de ManpowerGroup con empleadores del país se encontró una tendencia de contratar a personas de manera semiformal o informal. Un 60% en esquemas sin seguridad social y 10% a esquemas de evasión o informales, si la reforma en materia de subcontratación elimina esta vía de creación de empleo formales. 

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