Juan José Li Ng

De acuerdo con información dada a conocer por el Banco de México, durante el mes de noviembre de 2020 ingresaron 3,381 millones de US dólares por concepto de remesas familiares a México, 15.6% más que noviembre de 2019. De esta forma, las remesas acumulan tres meses consecutivos con crecimientos a doble dígito, promediando un aumento mensual cercano a 15% entre septiembre y noviembre. Durante el mes de noviembre se registraron 9.7 millones de operaciones para el envío de remesas (+9.2%), mientras que la remesa promedio se ubicó en 348 US dólares (+6.1%).

En términos reales, ajustando por el nivel de inflación y por considerando el tipo de cambio, los hogares en México recibieron en el pasado mes de noviembre 18.9% más pesos en comparación al año previo.

En 2020 la dependencia de México hacia las remesas llegará a un máximo histórico: 3.8% del PIB

Uno de los indicadores más comúnmente usados para medir la importancia de las remesas en una economía es el porcentaje que éstas representan respecto a su Producto Interno Bruto (PIB). Previo a la recesión financiera global de 2008, las remesas como porcentaje del PIB de México alcanzó un nivel de 2.6% en 2006. Pero durante esta recesión y en los años siguientes hasta 2013, disminuyó la importancia relativa de este recurso en la economía, debido a múltiples factores, entre los que se señalan: la reducción en la cantidad y calidad de los empleos de los migrantes mexicanos en Estados Unidos (principal país de origen de las remesas a México), y, explicado en parte por lo anterior, un relativo estancamiento del volumen total de migrantes mexicanos en ese país.

Fue hasta 2014 cuando se empezó a observar un crecimiento sostenido en la importancia de las remesas como porcentaje del PIB, llegando en 2019 a 2.9%. A finales de marzo de 2020, debido a la crisis mundial por Covid-19, Estados Unidos comenzó a entrar en un confinamiento lo que llevó al cierre de actividades económicas y al despido de muchos trabajadores. También se esperaba una fuerte contracción en la recepción de remesas a nivel mundial y para México. Sin embargo, esto no ocurrió, sino al contrario, crecieron más de lo que se pronosticaba para 2020. Entre los factores que explican el crecimiento de las remesas a México durante la pandemia se encuentran:

1) Los migrantes mexicanos, aunque fueron fuertemente afectados laboralmente por las medidas de confinamiento (en abril de 2020, la tasa de desempleo para los migrantes mexicanos llegó a 17.0%), también recibieron estímulos económicos por parte del gobierno de Estados Unidos, lo cual contribuyó al envío de remesas a México. En Estados Unidos se estima que residen cerca de 12 millones de migrantes mexicanos, de los cuales 3.3 millones tienen la ciudadanía estadounidense y otros 3.3 millones la residencia permanente (Green card).

2) Debido al confinamiento y a las restricciones de movilidad en la frontera terrestre entre México y Estados Unidos, muchos migrantes transfronterizos y commuters enviaron remesas a México, en vez de entregarlas directamente.

3) A raíz de la pandemia por Covid-19, el tipo de cambio promedio pesos por U.S. dólar aumentó de forma importante. Por ejemplo, en el mes de abril de 2020 cotizó en promedio por encima de los 24 pesos por dólar, aunque fue recuperándose en lo meses subsecuentes. Esto generó incentivos para que los mexicanos que residen en Estados Unidos mandaran más remesas, debido a que por cada dólar que enviaban, se convertían en más pesos. En promedio, el tipo de cambio pesos por dólar fue 11.6% mayor en 2020 en comparación a 2019.

Estos factores que impulsaron el crecimiento de las remesas, que se estima cerrarán 2020 con un crecimiento de más de 10.5%, sumado a que debido a la pandemia el PIB de México se podría contraer más de 9%, llevan a que durante 2020 las remesas podrían representar 3.8% del PIB nacional de México, 0.9 puntos porcentuales más que 2019 (2.9%).

Comentarios de Facebook