Patricia Guillén

Ante el contexto económico que enfrenta el país como consecuencia de la contingencia sanitaria del COVID-19, BBVA Bancomer dice que necesario implementar medidas extraordinarias de orden fiscal y monetario que ayuden a mitigar el impacto económico tanto en las empresas como en las familias.

A través de una conferencia virtual, Carlos Serrano, economista en jefe de BBV Bancomer, dijo que debido a la pandemia el gasto de los mexicanos cayó 24.4 por ciento en los primeros días del mes de abril de este año 2020, en relación al mismo periodo del año pasado.

Entre otros efectos derivados de la contingencia sanitaria tras el cierre de actividades, también hay un desplome en el sector turístico, caída significativa en remesas, de al menos 20 por ciento, caída en los precios del petróleo que además debilita las finanzas de Pemex.

Según un análisis elaborado por el área de Estudios Económicos de la institución financiera, consideran que la evolución reciente del consumo privado y el deterioro en el entorno para la inversión, estiman que el crecimiento se ubicará en un rango de entre 6.0 por ciento y 12.0 por ciento en 2020.

Para Carlos Serrano, economista en jefe de la institución bancaria BBVA, con los registros antes mencionados, hace prever que en México, “tendremos la caída más pronunciada en la economía del país desde los años 30 del siglo pasado.

BBVA México precisa que el pronóstico puntual de 7.0 por ciento asume que las medidas más estrictas de confinamiento en México se mantendrán por un periodo de alrededor de diez semanas, y que, aunque lentamente, se terminará adoptando una postura monetaria expansiva a partir de la segunda mitad del año, y la economía de EE.UU. comenzará un periodo de recuperación gradual a partir del tercer trimestre.

De acuerdo al análisis del banco, los retrasos en la reapertura de las economías, o posibles contratiempos que provoquen nuevos cierres económicos, implicarían una mayor profundidad de la recesión.

Además, la posible no adopción de una postura monetaria expansiva o una velocidad más lenta en su adopción también tendría efectos negativos, lo que explica la amplitud del rango de pronóstico en un contexto tan incierto.

Carlos Serrano, destacó que la profundidad de la recesión dependerá también de la magnitud de las medidas adicionales de estímulo fiscal que implemente el gobierno federal. Ya que la previsión anticipa que el impulso fiscal será insuficiente.

Por otra parte, el estudio también señala que el deterioro gradual en la confianza derivado de disputas de contratos y consultas han aumentado las dudas sobre el proceso de toma de decisiones del gobierno. Esta mayor incertidumbre provocará problemas de inconsistencia dinámica con efectos negativos sobre la inversión en todos los sectores, y será determinante de la magnitud del daño sobre la confianza, y la poca o mayor fuerza de la eventual recuperación.

“Sería recomendable entrar en una dinámica de restauración de la confianza para que la fuerza de la eventual recuperación de la actividad económica sea mayor. Ello llevaría a revisar al alza el rebote en el ritmo de crecimiento en 2021 y hacia delante”.  De momento, BBVA México no considera que sea el escenario central. Por tanto, la recuperación que anticipa para 2021 es menos fuerte de la que habría previsto de no haberse dañado el contexto para la inversión privada.

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