Diego Ríos

Esta mañana, el presidente Andrés Manuel López Obrador se pronunció sobre el texto publicado el viernes pasado en The New York Times por su corresponsal en México Azam Ahmed, donde se induce a creer, sin fuentes verificables, que se ocultan cadáveres de fallecidos por COVID-19 en hospitales mexicanos. El jefe del Ejecutivo indicó que el periódico norteamericano actuó sin ética y de manera tendenciosa.

“Hace unos días salió en el New York Times una nota sobre el ocultamiento de muertos, lo mismo que han sostenido algunos medios en México”, y a continuación dijo con sorna “¡nada más que ahora es en el New York Times!”.

Y a provechó para calificar al medio y a su nota anunciada como investigación: “El New York Times es un periódico famoso, pero con poca ética, en este caso es evidente de que no hicieron un buen trabajo, actuaron de manera tendenciosa y les faltó ética”.

López Obrador pidió no dejarse impresionar así se trate de ese medio, o de cualquier otro, pero sí estimular el debate.

“No nos dejemos apantallar. Si actuamos con apego a la verdad, y no mentimos, no robamos, y no traicionamos al pueblo, no hay nada que temer, aunque se trate del New York Times. Hay que auspiciar el debate”.

El análisis del presidente fue más a fondo, pues recalcó en la necesidad de crear conciencia sobre la crisis del modelo neoliberal y cómo los “medios de comunicación convencionales” son muestra de la decadencia que vive esta época.

“La crisis del neoliberalismo es la crisis de los medios convencionales de comunicación, no sólo en México, sino en el mundo, aunque se trate del New York Times, del Washington Post, del Financial Times, del Wall Street Journal, hay crisis en general, o mejor dicho, hay decadencia, porque la crisis puede ser económica, o puede ser sanitaria.

La decadencia tiene que ver con todos los campos de la vida pública, y eso es lo que se está padeciendo. Es un derrumbe del modelo neoliberal, no sólo en lo económico, en lo político y en lo que tiene que ver con la comunicación”, señaló López Obrador.

Los medios de comunicación alternativos son, según el presidente, la vía para velar por la libertad de expresión, pues dijo, sólo es a través de la participación ciudadana cómo se podrán derrumbar los vínculos con lo económico que han llevado a los dueños de los medios a ponerle un precio al silencio.

“Tenemos que buscar la forma de crear modelos alternativos y garantizar las libertades. Que con método democrático se vaya regenerando la vida pública con la participación de los ciudadanos”, y preguntó “¿Quién cuestionó cuando Calderón le dejó comprado el avión presidencial a Peña Nieto?, ¿dónde están los reportajes?; ¿Saben qué se hacía con la libertad de expresión?”, y respondió: “Se negociaba. Por eso se tenían medios, para sacar prebendas, no se ejercía la libertad de expresión o de prensa. Era letra muerta y era usada para sacar provecho particular”, ilustró desde Palacio Nacional.

Otro de los fenómenos que la publicación de Azam Ahmeden The New York Times evidenció fue “el nado sincronizado”, por parte un circulo de líderes de opinión que en pasadas administraciones fueron cobijados con cuantiosos contratos de publicidad; honorarios por dictar conferencias magistrales, y cargos públicos de la más alta jerarquía. Dichos personajes comparten, retuitean, se posicionan a favor, y engrandecen la difusión de contenidos que suelen ser falsos, o carecen de la más elemental ética en su elaboración, y de esto habló el presidente:

“Sale esa nota en New York Times y como en cadena empiezan a retuitearla todos los conservadores de México, o sus voceros: periodistas, intelectuales orgánicos, políticos corruptos, todos. Yo creo que hasta sabían, esto lo podría informar New York Times. Sabían que venía el reportaje pues inmediatamente que aparece, lo que llaman ‘nado sincronizado’, se lanzan todos”.

Para el presidente sólo hay dos caminos en la época de evolución que vive México, y sin alegorías la planteó de esta forma: “Lo cierto es que estás a favor de la transformación, o estás a favor del régimen de corrupción y de privilegios. Desde luego hay matices, pero aquí sí es de definiciones”.

López Obrador dijo que ya sólo espera que termine el periodo de cuarentena para ver a los opositores manifestarse como es debido, que dejen sus celulares, o las redes sociodigitales y que se expresen como oposición real, y no sólo basen sus dichos en una apariencia de critica virtual, un día sí y al otro también.

“Qué bien que son opositores. Por eso quiero que regresemos a la normalidad, para que no estén nada más oponiéndose en las redes sociales, sino que se manifiesten en las calles, que les dé el sol, que se mojen. Esa es la oposición, lo otro es muy cómodo nada más estar ahí conspirando desde el aparato”, soltó enérgico el presidente.

@diegorioz

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