En El valiente ve la muerte sólo una vez, publicado por Ediciones Era, el periodista y escritor Diego Enrique Osorno, narra la historia de Alejo Garza Tamez, ranchero que murió el 14 de noviembre de 2010 mientras defendía su rancho de un comando armando perteneciente a los Zetas que buscaba quedarse con la propiedad que le había costado los últimos 34 años de su vida.

Con esta crónica rica en detalles, Osorno le da vida al hecho que el tiempo ha consolidado como una leyenda. Y es que como otras tragedias ocurridas en Tamulipas, cuenta el libro que este suceso no se difundió en la prensa local por el miedo a las amenazas de la mafia. Sin embargo, tras haber pasado una semana, Milenio de Monterrey hizo pública la noticia y el suceso cautivo los reflectores internacionales.

Un ciudadano hizo frente al crimen organizado por sus propias manos, y de esto trata El valiente ve la muerte sólo una vez, de personas que arriesgaron su carrera política, posición social, prestigio y hasta la vida misma por defender su forma de pensar y estilo de vida.

En estas páginas el autor plasma algo más que la simple resistencia de aquellos que sufren los embates de la violencia nacional y su pandilla de corruptos, sino echa luz sobre la dimensión heroica de quienes deciden poner un límite y oponerse a la impunidad; la gesta individual y solitaria de quienes luchan a contracorriente para salvar lo que aún no ha sucumbido al naufragio.

Reportero de guerra, Diego Enrique Osorno ha asumido a lo largo de dos décadas la misión de registrar los aspectos más negros y retorcidos del acontecer nacional. Sus crónicas, llenas claroscuros nos han mostrado sin tapujos las realidades ocultas tras la “verdad oficial”, o el silencio obligado por la censura, y la autocensura derivada del miedo.

Gracias a Osorno podemos conocer de cerca entre otras figuras, a los criminales, a los dueños de los poderes fácticos, y sobre todo, a las víctimas inermes que nos estremecen de dolor e impotencia.

El valiente ve la muerte sólo una vez es un homenaje al valor de unos cuantos habitantes del norte del país que, pese a las adversidades han sabido mantener la dignidad aunque en ello les vaya el prestigio o la vida.

Diego Ríos @diegorioz

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