Patricia Guillén

En México, el Día del Padre se festeja el tercer domingo de junio. Es una fecha dedicada a honrar el amor y la dedicación con la que los papás educan y cuidan a sus hijos. Este año, la celebración se llevará a cabo el día 20, y qué mejor regalo que Glenfiddich, para los papás que rompen con lo establecido.

Para la ocasión, el mejor regalo es Glenfiddich 12, el whisky de la familia William Grant and Sons, el cual puede considerarse la entrada al mundo del Single Malt. Es madurado con extremo cuidado al menos durante 12 años en barricas de Bourbon americano y jerez español. Madurado y añejado en barricas de roble para lograr un sabor excepcional.

De color dorado paja, este whisky es fresco, afrutado y con un toque de pera. Creado de manera artesanal para conseguir el delicado balance que lo caracteriza.

En gusto destacan sus notas afrutadas y dulces, que se transforman en sabores a caramelo de mantequilla y roble. Es delicado y cremoso, con un acabado alargado, suave y maduro.

Glenfiddich 12 es perfecto para maridar con platos frescos, con algunos toques cítricos, por lo que será perfecto para que papá lo comparta ese día tan especial con sus seres queridos.

Desde el principio de su historia, en 1886, la destilería Glenfiddich asumió riesgos al desafiar los convencionalismos y rebasar sus propios límites, todo con el propósito de crear el mejor destilado del mundo. ¡Y lo consiguió!

Su nombre proviene de la palabra compuesta en gaélico: “Glen” que significa “Valle” y “Fiddich” que se traduce como “lleno de ciervos”, juntas estas palabras significan “El valle del ciervo”. De ahí que el símbolo de Glenfiddich sea la cabeza de tan majestuoso animal.

En su reciente campaña Where Next? invita a correr riesgos y desafiar límites para lograr todo lo que uno se propone, porque para Glenfiddich ser un espíritu inconformista significa arriesgarse para crecer a nivel personal, fortaleciéndose y experimentando al máximo el mundo y todo lo que éste tiene para inspirar a quienes buscan romper lo establecido.

Es saber que, a pesar del miedo o lo vulnerabilidad que se puede sentir, si se asume el riesgo y uno se atreve a rebasar los límites, se puede crecer y fortalecerse. Así, una vez lograda la meta, la pregunta que viene a la mente es ¿qué sigue?

Por ello, nada mejor para celebrar el Día del Padre que con Glenfiddich 12, que es por sí mismo es una obra de arte y un homenaje a la perfección, que representa los valores de la marca de excelencia, compromiso y calidad.

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