El tipo de cambio ha descendido este año hasta alcanzar un mínimo de 18.64 pesos por dólar el día 20 de enero, nivel no visto desde octubre del 2018. Contemplando que el tipo de cambio cerró el 2019 en un nivel de 18.92 pesos por dólar y tomando en cuenta los movimientos que ha observado en los últimos 10 años, la paridad peso-dólar podría ubicarse en los siguientes niveles en los próximos meses: enero, en 18.78 pesos por dólar; febrero, en 18.68 pesos por dólar, en marzo, en 18.26 pesos por dólar; en abril, en 18.21 pesos por dólar; en mayo, en 18.87 pesos por dólar; en junio, en 18.73 pesos por dólar; julio, en 18.63 pesos por dólar; agosto, en 19.08 pesos por dólar, septiembre, en 19.25 pesos por dólar, octubre, en 19.28 pesos por dólar; noviembre, en 19.57 pesos por dólar; y diciembre, en 19.74 pesos por dólar. 

En enero el peso se ha apreciado significativamente debido a que las 2 principales fuentes de incertidumbre se han aclarado. Estas son, la firma de la fase uno del acuerdo comercial entre Estados Unidos y China, considerado como el primer paso para concluir la guerra comercial, y la ratificación del T-MEC en Estados Unidos. Asimismo, las apuestas en el Mercado de Futuros de Chicago también favorecen al peso mexicano, ya que alcanzaron un nuevo máximo en registro de 165,640 contratos, cada uno de 500 mil pesos. El aumento en la especulación a favor del peso tiene la capacidad de llevar al tipo de cambio a 18.57, lo cual representaría una apreciación mensual de 1.8% con respecto al cierre de diciembre.

Cabe destacar que este año el peso mexicano se ha apreciado 1.32% en enero. En los últimos 10 años, enero del 2012 fue el mes donde el peso mexicano mostró su mayor apreciación (6.39%), debido a una postura monetaria acomodaticia de los principales bancos centrales, principalmente de la Fed, que estaba próxima a anunciar el tercer programa de distensiones monetarias (QE3) en la segunda mitad de ese año. Por el contrario, los años que el peso mexicano mostró su mayor depresión durante el mes de enero fueron 2016 y 2014 al depreciarse en 5.22% y 2.46% respectivamente. Durante 2016,  el tipo de cambio subió de forma acelerada como consecuencia de una caída de los precios del petróleo, mientras que en 2014, la depreciación fue consecuencia del proceso de retiro de los estímulos monetarios emprendido por la Fed desde diciembre del 2013, en la antesala a incrementos a la tasa de interés.

Por otro lado, en el 2019 el tipo de cambio se mantuvo con baja volatilidad debido principalmente al superávit de la cuenta corriente de la balanza de pagos. Si este año continúa el superávit en la cuenta corriente y además no hay noticias negativas que afecten al peso; este podría ser uno de los mejores años para el tipo de cambio, con posibilidades de seguir disminuyendo hasta niveles de 18.20 pesos por dólar.

Cabe destacar que el tipo de cambio no está relacionado con el crecimiento económico de México el cual se espera se encuentre entre 0.2% y 0.7%. Asimismo, existen múltiples riesgos que pueden provocar depreciaciones en el peso y el regreso de la volatilidad. Entre los principales riesgos internos se encuentra: la aplicación de políticas no ortodoxas, un ambiente hostil hacia los negocios, posibilidad de cambios fiscales, menor confianza empresarial y de los consumidores o la situación de PEMEX. Entre los riesgos externos se encuentra, una desaceleración del crecimiento económico de Estados Unidos, la mayor percepción de riesgo global y la posibilidad de nuevas medidas proteccionistas.

Gabriela Siller; PhD
Director de Análisis Económico-Financiero
Banco BASE

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