Patricia Guillén

Durante los meses que el Zoológico Parque del Pueblo permaneció cerrado debido al confinamiento por la pandemia del COVID-19, se integraron seis nuevos ejemplares de animales.

Se trata de una pareja de lobos canadienses, dos halcones caracara, una lechuza de campanario y una osa negra americana, especie amenazada y protegida, que se espera una vez que logre adaptarse a su nuevo hogar pueda reproducirse, así lo informó el presidente municipal de Nezahualcóyotl, Juan Hugo de la Rosa García.

El alcalde precisó que, a lo largo de los años, el Zoológico-Parque del Pueblo de Nezahualcóyotl, cuya extensión es de poco más de 8 hectáreas y que hasta antes de la pandemia recibía a 10 mil visitantes a la semana.

Este zoológico se ha consolidado como un lugar que cuenta con los espacios y condiciones idóneas para la reproducción de diferentes especies animales, como jirafas, antílopes, primates, felinos, búfalos, y sobre todo fauna protegida.

Señaló que, entre las especies recibidas, se encuentra una pareja de lobos canadienses que se adaptó con éxito a las instalaciones destinadas para ellos en el zoológico, una pareja de halcones caracara, y una lechuza de campanario, estas aves son rapaces y de hábitos nocturnos por lo que se encuentran en el nocturnario del parque.

De la Rosa destacó que este parque, es único en su tipo en el Valle de México, además de que es el pulmón verde más importante con el que cuenta Nezahualcóyotl.

Magda Cecilia Trinidad García.

En él residen 283 animales y ahora que ya se encuentra abierto al público, cuenta con todas las medidas sanitarias pertinentes para que la visita de las familias de la localidad sea segura, en un horario de 10 de la mañana a 5 de la tarde los días jueves y viernes y de 10 de la mañana a 6 de la tarde los sábados y domingos y que se encuentra ubicado en calle San Esteban, entre Glorieta de Colón y Escondida, en la colonia Vicente Villada.

Por su parte, Magda Cecilia Trinidad García, coordinadora de Clínica y Fauna del Parque del Pueblo precisó que, entre los nuevos inquilinos del zoológico, destaca una osa negra americana, una especie cuyo hábitat se encuentra distribuido entre México y Alaska, que, debido a la explotación de los bosques y su cacería y comercio ilegal se considera amenazada, por lo que en México es una especie protegida.

La veterinaria aseguró que la osa se está adaptando a su nuevo hogar y debido a que es una especie omnívora, es decir, se alimenta tanto de carne como vegetales, su dieta consiste principalmente en carnes rojas, pollo, pescado, frutas, verduras y cereales como arroz y avena, y una vez que se encuentre en condiciones para compartir el mismo espacio que habita el oso negro macho que también vive en el zoológico, intentarán reproducirlos.

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