Por su destacada trayectoria artística de 71 años como primer actor en cine, teatro, televisión y doblaje, el Gobierno de la Ciudad de México reconoció a Ignacio López Tarso como Embajador Honorario de la Capital Cultural de América y Patrimonio Cultural Vivo.

La noche del viernes 30 de agosto en el Teatro San Jerónimo Independencia, tras la función de la obra Una vida en el teatro, estelarizada por Ignacio López Tarso y por su hijo, el también actor Juan Ignacio Aranda, el reconocimiento le fue entregado por José Alfonso Suárez del Real y Aguilera, secretario de Cultura de la Ciudad de México.

“El teatro necesita actor, un buen texto y público; usted es un gran actor, esta noche hemos tenido un muy buen texto y estamos ante un gran público que lo sigue y lo admira. Estamos ante una leyenda viviente de lo que es hacer buen teatro en este país y en esta ciudad. Un saludo a todos los que hacen posible que la vida sea sueño en el escenario”, expresó Suárez del Real y Aguilera al conceder la declaratoria a López Tarso.

También han sido reconocidos como Patrimonio Cultural Vivo de la Ciudad de México, la cantante Cecilia Toussaint y el cantautor Óscar Chávez.

La puesta en escena Una vida en el teatro, de David Mamet, montaje dirigido por Salvador Garcini, quien estuvo presente en el homenaje al actor mexicano, aborda la historia de dos actores de distintas generaciones, quienes comparten sus frustraciones, sueños y emociones personales, a través del teatro.

Ignacio López Tarso (Ciudad de México, 1925) es considerado uno de los actores más importantes de la escena mexicana del siglo XX. Ha participado en películas comoNazarín (1958), de Luis Buñuel; Juana Gallo (1960), de Miguel Zacarías, o Tarahumara(1964), de Luis Alcoriza. Con el director Roberto Gavaldón rodó destacados filmes como Macario (1960), El gallo de oro (1964) y La vida inútil de Pito Pérez (1970).

Por Diego Ríos @diegorioz

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