El Indeleble

Un grupo de especialistas propone un nuevo patrón de parámetro para medir la pupila y con ello realizar un diagnóstico oportuno del estrabismo, ya que de acuerdo con su investigación encontraron que la medición que actualmente se realiza es incorrecta, explicó el Dr. Carlos Alberto González Gutiérrez, académico de la Universidad del Valle de México, Campus Querétaro.

El Doctor en Mecatrónica Carlos González participó en el estudio titulado Un método novedoso para medir alteraciones sutiles en el tamaño de la pupila en niños con estrabismo congénito, y explicó que su contribución consistió en determinar el nuevo patrón de medición, el cual se ha denominado como Patrón de Pupila (PP).

La investigación fue publicada en la revista digital de divulgación científica IEEE Access y en esta colaboró un grupo multidisciplinario integrado por el Oftalmólogo Martín Gallegos Duarte, Dr. Jorge Domingo Mendiola Santibañez, Dr. Danjela Ibrahimi, Dr. Carlos Paredes Orta y el Dr. Juvenal Rodríguez Resendiz.

Al realizar el estudio para identificar la magnitud de la anisocoria (asimetría del tamaño de las pupilas, debido a un diferente estado de dilatación de dicha estructura, es decir, cuando la diferencia en el tamaño del diámetro de las pupilas es superior a 0,4 mm) en niños diagnosticados con estrabismo congénito “independiente de la dirección de desviación, disociada y no disociada”, un grupo de especialistas encontró que las pupilas presentan problemas de tamaño y deformidad en comparación con el patrón construido con el diámetro máximo de Feret (es la distancia que existe entre dos tangentes a la partícula, paralelas entre sí y perpendiculares al eje de medida).

El académico explicó que el estrabismo congénito es un modelo biológico que ofrece cambios sutiles y graduales en el tamaño de la pupila, por lo tanto, estas variaciones en las dimensiones son difíciles de detectar utilizando el perímetro y el diámetro.

Detalló que los estudios tradicionales sobre anisocoria consideran el perímetro o el diámetro y no el área de las pupilas, debido a que el estrabismo congénito es una enfermedad con alteraciones neurológicas sutiles, este modelo se ha utilizado para medir la asimetría de la pupila. La anisocoria es más evidente para algunas enfermedades neurológicas, y el especialista puede medirla con un pupilómetro automático.

El Dr. González indicó que existen pocos informes sobre datos normativos del tamaño de la pupila y la anisocoria, por lo tanto, es común que se compare la diferencia de diámetro entre una pupila normal y una patológica. Si la diferencia es de al menos 0,4 mm, esto se clasifica como anisocoria.

Por lo tanto, explicó el académico, la investigación tuvo como propósito demostrar que la medición para la pupila que se hace actualmente es incorrecta, ya que encontraron que la pupila no es totalmente redonda como se ha definido hasta ahora sino tiene forma elíptica. Para determinar esto último, los especialistas utilizaron una cámara, tomaron fotografías a la pupila del paciente, realizaron la medición mediante un software de imágenes y tomaron el área de ambas pupilas como medidas clave.

Los resultados demostraron que el 11.9% del grupo de muestra presentaba grados de anisocoria «muy significativos» y «significativos», mientras que el 88,1% del grupo de muestra tenía grados de anisocoria «no significativos» y «pocos significativos».

Es ante estos hallazgos, que los especialistas proponen el nuevo método para medir alteraciones sutiles en el tamaño de la pupila. Para obtener el Patrón de Pupila, los investigadores realizaron la medición en pixeles; con ello definieron la fórmula en donde midieron el área de la pupila y lo compararon con el diámetro actual.

A decir del Dr. Carlos González, este nuevo método de medición permitirá el diagnóstico con mayor precisión de la anisocoria en cada paciente, además de patologías relacionadas con enfermedades oftalmológicas, tales como migraña o dolor de cabeza.

El Dr. Carlos González detalló que, para realizar la investigación, el Oftalmólogo Martín Gallegos Duarte tomó imágenes de 168 niños mexicanos de 5 a 15 años de edad, diagnosticados con estrabismo congénito disociado y no disociado, esta etapa del estudio se llevó a cabo en Querétaro. El procesamiento de imagen fue basado en el software IMAJE.

Comentarios de Facebook