Redacción

Paz interior, paz en el alma, paz para el mundo: esas fueron las primeras motivaciones que guiaron a Jesús Hidalgo, Sarmad y Gokula para colaborar en el sencillo «Shanti Om», desde hoy disponible en las plataformas digitales de música.

El título contiene dos palabras sánscritas muy poderosas:  “Shanti” significa paz y “Om” es la sílaba del principio universal. Meditar en este mantra procura paz al alma, al interior y se contagia a los demás.

Igual, la letra del tema también hace mención a otras creencias.

“Creemos que hay una energía creadora que ni siquiera es mencionable por las frecuencias del lenguaje humano. Es la misma energía, de eso hablamos. Esa energía está en todo, en todas sus formas y en todos los caminos”.

Jesús Hidalgo.

Estos tres cantautores definen a su música como música que conecta con el corazón, que sana. Además de muy buenos amigos, han llevado sus sonidos sanadores a países como México, Colombia o Estados Unidos.

Hidalgo es reconocido actualmente como el máximo representante latinoamericano de la Música Medicina.

“Esta búsqueda comenzó con la comprensión de conectar con mi propio Ser, de responder a las preguntas de la existencia: ¿quién soy?, ¿para qué estoy aquí ?, ¿cuál es mi propósito de vida? También sentí la necesidad de conectar con la Madre Tierra y todos los seres que la habitan. De sanar con todas mis relaciones. De caminar una vida en coherencia y más amorosa, haciéndome consciente y responsable de todos mis actos. De esta manera procuro caminar lo que estoy cantando, pensando, diciendo y haciendo… intentando andar lo más derecho que puedo”.

Sarmad.

Por su parte, el proyecto de Sarmad inició hace 10 años.

“Creo que la ‘música de conciencia’, como la que yo hago, cada día tiene un mayor espacio dentro de los corazones de las personas, quienes se han ido dando cuenta de que la salida está hacia adentro. Esta música hace que vayas hacia adentro, que es donde están las respuestas correctas”.

Gokula.

Los padres de Gokula practicaban la filosofía védica de la India desde antes de que él naciera. De alguna manera, siempre estuvo familiarizado con esta cultura, pero fue después de conocer a Hidalgo cuando se apropió de su búsqueda y de su proceso.

“Hoy en día me siento en un punto en el que cultivo mi espíritu, mi mente, mi cuerpo, mi proyecto de vida. Entendiendo que la coherencia está en la armonía de todos los aspectos de mi ser”.

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