Atender la situación de las mujeres a un año de la pandemia de la Covid-19 representa una clave para la recuperación económica de México, apelando a una reincorporación laboral flexible que les permita tanto el desarrollo profesional como personal.
El sector automotriz contribuye con el 18.9% del Producto Interno Bruto (PIB) manufacturero en México, con una balanza comercial positiva superior a los 77 mil millones de dólares; además de generar alrededor de 1 millón de empleos directos y 1 millón de indirectos, situándonos como uno de los más importantes promotores de empleos estables y bien remunerados en el país.
La precarización laboral en México es un problema estructural que se profundizó por la pandemia del COVID-19, cuya afectación al mundo del trabajo ha repercutido en la reducción de jornadas, desempleo, despidos y pérdida de ingresos, afirmó el doctor Abelardo Mariña Flores, investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
La prioridad en materia de empleo este 2021 es recuperar los trabajos perdidos por la pandemia. Esta recuperación debe ser formal, de lo contrario se agravaría el problema histórico de la informalidad en el país la cual se ubica en 56.8% para el mes de marzo.
Después de 20 años de "lucha" por denunciar malas condiciones laborales, personal académico de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMEX) consiguen el registro para conformar un sindicato independiente.
El primer trimestre del año es históricamente el periodo en que los empleadores hacen el mayor ajuste al alza de sus plantillas laborales; en este periodo se crearon 251 mil 977 trabajos, aún por debajo de las cifras del mismo lapso de 2019, previo a la pandemia, cuando se crearon cerca de 260 mil empleos.
La recuperación de empleo formal en México debe ser uno de los primeros objetivos de este 2021. Son los empleos formales quienes ponen en marcha la economía formal que procura los derechos laborales y el bienestar general de las personas.
Febrero ha reportado una disminución en la tasa de desocupación laboral en México del 0.3%, lo que refleja un avance en la recuperación de oportunidades de trabajo; sin embargo, la calidad de estos empleos puede verse limitadas ante la falta de liquidez en las industrias afectadas por el covid-19 y la incertidumbre sobre la prohibición de esquemas de contratación.
En la era de la pospandemia es importante contemplar –en términos de políticas públicas– los rubros de fomento del empleo y reactivación económica; seguimiento y evaluación del uso de los recursos oficiales y la gestión ambiental y urbana.
El acoso laboral o mobbing está inscrito en la violencia, en un contexto de lucha por el poder donde se trata de someter al otro y minimizar su autoestima mediante agresiones físicas, verbales o emocionales; suele terminar con la renuncia voluntaria, enfermedad mental o conflicto legal, indicó Jesús Felipe Uribe Prado, académico de la Facultad de Psicología (FP) de la UNAM.