Patricia Guillén

El Informe “Situación México”, correspondiente al cuarto trimestre del año, anticipa que es fundamental para el país implementar políticas públicas que impulsen la inversión privada e impacten en el crecimiento económico, porque la recuperación de la actividad económica y el empleo formal serán lentas.

El estudio anticipa una contracción del PIB de (-)9.3% para 2020 (previo -10.0%), ante el repunte mayor de lo previsto del 3T20 (11.5% t/t frente a 10.2% anterior) y la revisión al alza en 0.2 pp del crecimiento del 2T20. El consumo privado ganó terreno, pero la recuperación inicial perderá dinamismo a medida que el impulso inicial por la mayor movilidad se desvanece, y se debilita la demanda interna ante la lenta recuperación del ingreso disponible de los hogares. Al mes de julio, la actividad en el sector servicios se encontraba 11% por debajo de su nivel pre-COVID, mientras que el Indicador de Consumo BBVA registra una caída interanual de 1.4% en el 3T20.

En lo que se refiere a la inversión, se mantiene 21% por debajo de su nivel pre-COVID, mientras que el Indicador de Inversión BBVA sigue reflejando caídas interanuales significativas (-28.4% en el 3T20). Por componentes, el análisis destaca que el segmento de maquinaria y equipo ha mostrado mayor dinamismo que el segmento de construcción, tras la reapertura de actividades en el trimestre. Hacia delante, el deterioro en el entorno para la inversión privada, derivado de los problemas de inconsistencia temporal de algunas decisiones gubernamentales en políticas públicas, seguirá obstaculizando la recuperación de este componente y deteriorando el crecimiento potencial del país.

De acuerdo con el informe, la recuperación del sector manufacturero de EE.UU. continúa apuntando a un impulso de demanda externa, aunque a un ritmo menor. En el 3T20 el promedio del Índice ISM de Nuevos Pedidos registró un nivel promedio de 63.1, lo que representa una mejoría de 24.7 puntos con respecto al promedio registrado en el trimestre anterior (de 38.4). Al mes de agosto, la actividad en el sector industrial se encontraba 7% por debajo de su nivel pre-COVID, mientras que la actividad en la manufactura doméstica, vinculada al sector industrial de EE.UU., se ubicaba 6% por debajo de su nivel pre-pandemia.

Para 2021 BBVA México mantiene la previsión de crecimiento en 3.7%, ante el supuesto de la disponibilidad de una vacuna en el 2S21, lo cual tiene un alto grado de incertidumbre. Hacia delante, la lenta recuperación del ingreso disponible de los hogares, la duración de la pandemia, y el entorno de incertidumbre para la inversión seguirán obstaculizando el crecimiento económico.

El mercado de trabajo ha sido uno de los más golpeados por el cierre de la economía. En este sentido, el análisis identifica tres rasgos relevantes: el primero caracterizado por una pérdida masiva de empleo formal e informal, el segundo por un crecimiento exponencial de la subocupación y el tercero por una afectación mayor a los trabajadores de menores ingresos.

De manera inicial, la pandemia generó una pérdida en abril de 20.8% de la Población Económicamente Activa (con cifras actualizadas del INEGI), lo que implicó directamente un crecimiento de 14.2 millones de personas adicionales a la Población No Económicamente Activa (PNEA) disponible (que están listos para trabajar pero que no cuentan con las condiciones para reanudar sus actividades o iniciar la búsqueda de empleo). Por tipo de empleo, la mayor pérdida se presentó en el empleo informal con una reducción de 30.2% y, en el caso del formal, con una pérdida de 11.1 por ciento.

Al mes de septiembre la recuperación del mercado laboral sigue mostrando signos de debilidad con una PNEA disponible 4.7 millones superior al nivel del primer trimestre del año, una reincorporación a la fuerza laboral desigual con una mayor afectación sobre las mujeres que mantienen una tasa de participación de cinco puntos porcentuales menor al nivel previo a la pandemia. La informalidad laboral ha sido el rasgo más visible de la recuperación del empleo con una tasa prácticamente igual al nivel del primer trimestre del año.

En el caso del empleo formal reportado por el IMSS, el Informe “Situación México” puntualiza que la destrucción de empleo se presentó de manera consecutiva de marzo a julio, acumulando más de 1.1 millones de empleos perdidos. Para los meses de agosto y septiembre se ha tenido una débil recuperación del empleo que representa menos de 20% del empleo perdido, en donde la reactivación no ha logrado ser generalizada en todos los sectores y en todos los estados. Por nivel de ingreso, la mayor afectación inicial fue en los empleos de menores ingresos (hasta 2 Salarios Mínimos). Sin embargo, la fase de recuperación muestra contrastes, en septiembre se frenó la creación de empleo de hasta 2 SM, simultáneamente se presentó un crecimiento más dinámico de empleos de 2 a 3 SM y continuó la pérdida de empleos de ingreso mayores a 5 SM. Lo anterior implicó de manera directa que el salario promedio real se mantuviera en niveles de crecimiento positivo pese a los incrementos de la inflación del mes de septiembre. La masa salarial por el contrario sigue con tasas interanual negativas, lo cual es producto de la débil recuperación del empleo.

Dado que el pronóstico central de BBVA México de contracción del PIB, la débil recuperación del empleo durante agosto y septiembre, así como al ajuste estacional esperado en el nivel de empleo en diciembre se actualiza el pronóstico de pérdida de empleo a 1 millón al cierre de año y una creación neta para 2021 de 349 mil empleos. Dada la dinámica esperada del empleo y las condiciones de reactivación económica, se espera que el nivel de empleo previo a la pandemia se podría recuperar hasta 2024.

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