Redacción

La inmunización contra la COVID-19 debería aplicarse a toda la población, incluidos los menores de edad, para alcanzar una inmunidad de rebaño, pues de lo contrario “puede ser provocada una presión evolutiva hacia el virus, que podría empezar a seleccionar variantes que afecten a menores, lo cual sería catastrófico”, sentenció el doctor Rafael Bojalil Parra, académico de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

Lo anterior, considerando la alta probabilidad de que se presente en México una cuarta ola de infecciones del patógeno que afecte fundamentalmente a personas de menos de 40 años.

El especialista consideró que la estrategia de vacunación ha tenido errores y sostener que las vacunas pueden afectar la respuesta inmune de los niños no tienen ningún sustento inmunológico.

En entrevista, el profesor-investigador del Departamento de Atención a la Salud de la Unidad Xochimilco explicó que la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos, Agencia del Departamento de Salud y Servicios de Estados Unidos) ha aprobado sólo aquellos estudios en donde se ha demostrado que los biológicos tienen un efecto protector adecuado y los eventos adversos son escasos.

Entonces, el riesgo que correría un pequeño no vacunado es mayor que uno que reciba el esquema completo, de ahí la importancia de que a todos les sea aplicada la inmunización y no sólo a aquellos que presentan alguna de las comorbilidades consideradas por el Sistema de Salud.

“Si se está considerando a la obesidad como una comorbilidad, cualquier chico con sobrepeso u obesidad calificaría, puesto que esta condición puede llevar a una enfermedad grave”.

El investigador consideró que “tendría que aplicarse a todos los infantes a partir de cinco años, de hecho, una juez dijo que era discriminatorio no vacunar a todos, lo cual es cierto”, luego de que empezó a emplearse el biológico Pfizer Biontech en la Ciudad de México a menores de entre 12 y 17 años con alguna comorbilidad.

El doctor Bojalil Parra refirió que en países como Colombia, Venezuela y Ecuador ya iniciaron la inmunización a pequeños a partir de los cinco años después de la aprobación de la FDA, lo que lleva a plantear el error de que en México no se considere a todo ese sector de la población.

El proceso para aprobar la administración de biológicos es largo y debe cumplir con cuatro fases y demostrar que tiene el efecto protector adecuado; sin embargo, durante la pandemia este tiempo se ha acortado gracias al financiamiento importante en otras naciones y “se ha acumulado mucha experiencia en apenas unos meses que ha arrojado estudios precisos que han aportado conclusiones válidas y mucho más rápido”. Por ello, hizo un llamado a las autoridades para que todos los menores de edad sean vacunados de inmediato, ya que de no hacerlo “estaríamos frente a una posible catástrofe”, concluyó.

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