Patricia Guillén

El término “perrhijo” se usó por primera vez en nuestro país alrededor de 2011. La idea era usar al mismo tiempo las palabras perro e hijo, para hacer evidente una nueva tendencia en la estructura de las familias: considerar a las mascotas como parte integral de ellas, incluso como si fueran un hijo más o el único. Poco más tarde, el concepto se amplió hacia los gatos, a quienes se le llamó “gathijos”.

Actualmente, estos términos no sólo son aceptados sino que se consideran una forma cariñosa de nombrar a las mascotas, quienes con su amor incondicional y lealtad a prueba de todo, son hoy parte fundamental de la vida.

El mundo cambia y la sociedad ha evolucionado. Hoy en día, una familia no necesariamente tiene que seguir un esquema tradicional, sino que puede estar integrada de muchas formas, y una de ellas es con “perrhijos” o “gathijos”. Respetar esta decisión de vida forma parte de la inclusión y la diversidad que debe existir en nuestros días.

Los especialistas han nombrado a esta tendencia como “DINKIA”, que por sus siglas en inglés significa: “Dual Income, No Kids, Indoor Animals”, es decir, “Dos Ingresos, Sin Hijos, con Animales en el Interior”, haciendo hincapié en que los peluditos y michis están dentro de la casa, a lado de las personas, conviviendo con ellas en todo momento, no aisladas en una terraza o azotea.

Esto significa que aunque los dos integrantes de la pareja trabajen y puedan tener los recursos para procrear hijos, decidieron no hacerlo y, en lugar de ello, optaron por tener una mascota, a la proveen de todos los cuidados y amor.

Este nuevo esquema familiar no se trata de una moda o un capricho, sino que consiste en una decisión responsable y a largo plazo, porque se sabe que las mascotas cuando tienen buenas condiciones pueden rebasar su expectativa de vida, acompañando así por muchos años a la pareja.

La familia “DINKIA” es la respuesta de la sociedad del nuevo milenio a las condiciones de vida actuales, donde el tiempo es muy valioso y se apuesta por hacer lo que realmente nos haga felices, sin miedo al qué dirán. Quienes quieren no quieren tener hijos, por las razones que sean, no los tienen, ya no es una imposición.

Petzer, tienda creada por pet lovers y para pet lovers, celebra la inclusión y la diversidad e invita a los dueños de “perrhijos” o “gathijos” a cuidarlos, amarlos, brindándoles todos los servicios que necesitan para que estén sanos y felices. Además, tener un “perrhijo” o “gathijo” tiene muchos beneficios:

● Reducen la depresión generada por la soledad. Ellos siempre te acompañarán, son leales compañeros que estarán contigo cuando los necesites.

● Te hacen feliz. Se sabe que pasar tiempo con tu “perrhijo” o “gathijo” aumenta el nivel de oxitocina, así como de serotonina y dopamina, que son antídotos para la depresión.

● Refuerzan tu autoestima, ayudándote a vencer el miedo y la timidez, además de que te brindan una sensación de protección y mejorar tus relaciones sociales.

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