Gabriela Siller; PhD*

De acuerdo a datos del Banco de México, la salida de capitales de valores gubernamentales de México en el 2020 es la más grande en registro, siendo al 24 de diciembre de 255,372.29 millones de pesos (mdp) u 11.9% respecto al cierre del 2019. La segunda mayor salida en registro se dio en 1995, durante la crisis del Tequila con 83,507.22 millones de pesos, seguida del 2016 con 20,612.05 millones de pesos.

La mayor parte de la salida de capitales del 2020 se dio en el segundo trimestre, donde salieron alrededor de 193 mil millones de pesos, en la parte más álgida de la crisis del coronavirus. A la par, el tipo de cambio alcanzó un nivel máximo histórico de 25.78 pesos por dólar el 6 de abril. Entre el mínimo del año de 18.5237 y el máximo de 25.7849 pesos por dólar transcurrieron solo 35 sesiones, en las que el peso se depreció 39.2% o 7.26 pesos, siendo también una de las depreciaciones más fuertes en registro, en un período tan corto de tiempo.

Al mercado financiero no le gustan las “sorpresas” y tiende a reaccionar violentamente ante episodios de incertidumbre, como lo fue el inicio de la pandemia por Covid19. A medida que transcurría el tiempo, el efecto sorpresa del coronavirus se disipó y la salida de capitales se moderó, frenando también la depreciación del peso mexicano que cerró el 2020 en un nivel de 19.91 pesos, mostrando una depreciación de 0.98 centavos o 5.2% respecto al cierre del 2019.

Es importante mencionar que los movimientos del tipo de cambio no se dan solamente por la inversión de cartera, a la que pertenecen los valores gubernamentales, sino también por entradas y salidas de dólares por comercio internacional, remesas e inversiones en divisas, entre otros.

El mercado cambiario es bastante profundo. En México el volumen de operación concertado en el mercado cambiario es aproximadamente de 20 mil millones de dólares diarios y a nivel global el Banco Internacional de Pagos calcula que asciende a 114 mil millones de dólares diarios. Si esto se convierte a pesos a un tipo de cambio de 20, da un total de 400 mil millones de pesos en el mercado local y de 2.28 billones de pesos en el mercado internacional, siendo cantidades muy superiores a la salida de capitales. En pocas palabras, el monto operado en el mercado cambiario por comercio, especulación y coberturas cambiarias es mucho mayor al de tenencia de valores gubernamentales en manos de extranjeros. Esto también explica la razón de porqué el tipo de cambio reacciona más ante factores externos, que a factores internos.

Esto no implica minimizar la salida de capitales, ya que la inversión de cartera forma parte de la balanza de pagos y movimientos rápidos pueden ocasionar una crisis financiera. Además, la salida máxima en registro no puede explicarse por el Covid19.

A nivel global los inversionistas buscan una buena relación de riesgo y rendimiento. En México el rendimiento es alto, pero el riesgo se ha elevado por la pandemia y por ser de los países más afectados económicamente, al preferir la austeridad sobre la recuperación. Adicionalmente se han dado políticas económicas que han propiciado un mayor riesgo relativo sobre México, entre las que destacan la ayuda financiera a PEMEX, las consultas públicas que propiciaron la cancelación de la construcción del NAIM y de la planta cervecera en Mexicali, así como las iniciativas de reforma de comisiones bancarias, la minera, de pensiones y más recientemente de la Ley del Banco de México.

Es importante mencionar que, en noviembre se registró la mayor entrada (por mucho) en el año de capitales, por 139,124 millones de pesos, coincidiendo con un movimiento entre PEMEX y la SHCP. Casi la totalidad del incremento del mes se dio el día 20, cuando Pemex monetizó Bonos de Desarrollo obtenidos a través de una permuta con la Secretaría de Hacienda, para liquidar pasivos de corto plazo de la petrolera.

Esto se vio reflejado en los montos de movimientos de capitales por tipo de instrumento, al ser los Bondes D los únicos en mostrar un alza en el año. La mayor salida de capitales se dio en los Bonos, con una disminución de 198,905.22 mdp o 10.7%, seguida de los CETES con una disminución de 95,508.25 mdp, o 38.9% de estos valores y de los UDIBONOS con una salida de 6,480.82 mdp o 13.7% (tomando en cuenta datos al 24 de diciembre).

Para el 2021 la tenencia de valores gubernamentales en manos de extranjeros dependerá de 1) la percepción de riesgo global, 2) percepción de riesgo relativa sobre México y 3) el diferencial de tasa de interés de México respecto a otros países, principalmente Estados Unidos.

*Directora de Análisis Económico-Financiero de Banco BASE

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