Patricia Guillén

La diabetes tipo 2 es una patología crónica de gran impacto tanto porque eleva el riesgo de otras enfermedades como las cardíacas, como por su elevada incidencia y los costes sociosanitarios que acarrea. Tan solo en México hay 12 millones de personas con diabetes, lo que significa que entre 7 y 10 por ciento de la población adulta padece esta enfermedad metabólica, considerada la que mayor impacto tiene a nivel mundial en los costos laborales y económicos.

La obesidad y la diabetes van íntimamente ligadas, ya que el 80% de los diabéticos tienen también problemas de sobrepeso, así que la cirugía bariátrica se ha perfilado como una solución para poner fin a los dos trastornos.

Estudios internacionales han demostrado que en la mayoría de los pacientes intervenidos desaparece la diabetes justo después de la operación e incluso antes de que se inicie el proceso de pérdida de peso. Es más, la cirugía metabólica o cirugía de la diabetes se ha desarrollado como consecuencia de las observaciones de pacientes que eran obesos mórbidos y diabéticos y que eran sometidos a cirugía bariátrica.

Se evidenció que a las pocas semanas de la operación, incluso antes de una bajada significativa de peso, se normalizaron los niveles de azúcar en sangre.

A lo largo de diversas investigaciones científicas acumuladas demuestran que, la cirugía bariátrica puede ser una solución para la diabetes tipo 2, una enfermedad asociada, precisamente en buena parte de los casos, al sobrepeso y la obesidad.

“La evidencia científica ha demostrado que cambios en la anatomía gastrointestinal pueden influenciar directamente en el comportamiento de la glucosa en el cuerpo lo que justifica el uso de la cirugía como un tratamiento para la diabetes. La cirugía metabólica altera no solamente la anatomía de los pacientes, sino también en la fisiología debido a la inducción de un número de cambios en los mecanismos fisiológicos gastrointestinales que involucran la regulación metabólica, como son la secreción de insulina y su sensibilidad en el hígado y los tejidos en el cuerpo también provoca saciedad y pérdida de peso, aumento en la secreción de hormonas gastrointestinales (reguladoras de insulina) y cambios en la microbiota intestinal”.

Explica el Doctor Fernando Pérez Galaz, Coordinador del Instituto de Obesidad y Síndrome Metabólico del Hospital Ángeles Lomas y Director de la Clínica integral Balianz.

Doctor Fernando Pérez Galaz.

Porcentajes de éxito

Más positivo es aún el hecho de que hasta el 80-85% de los casos en los que está bien indicada la intervención, los pacientes se curan y los pacientes pueden vivir sin necesidad de inyectarse insulina. Los trabajos científicos realizados a largo plazo, como uno realizado con 400 personas a las que se les realizó un seguimiento de seis años, evidencian que, pasado ese tiempo, el 62% de los pacientes no tenía signos de diabetes y poseían mejores niveles de presión arterial, colesterol y triglicéridos. En comparación, solo el 6% al 8% de las personas que tomaron medicación, pero no se sometieron a cirugía, mostraron resultados similares.

Indicaciones de la cirugía

El cirujano bariatra Fernando Pérez Galaz, menciona que el candidato ideal es aquel que por algún motivo no puede llevar de manera correcta su tratamiento o aquellos pacientes con un especial mal control. Los criterios para la selección de pacientes son los referidos en los Criterios de inclusión de la IFSO (International Federation for the Surgery of Obesity and Metabolic Disorders):

  • Diabéticos tipo 2 (no el tipo 1) Edad entre 25-65 años.
  • Diabéticos tipo 2 con mal control metabólico: medicamentos y glicemias de difícil control.
  • deal menos de 10 años de diabetes.
  • Menos de 5 años de insulina.
  • Pacientes diabéticos con reserva pancreática (péptido C≥1ng/mL).
  • No tener anticuerpos anti-células β pancreáticas.
  • Pacientes diabéticos con sobrepeso (IMC < 35 kg/m2).

Técnicas quirúrgicas

Las cirugías que buenos resultados en el control terapéutico de la diabetes (todas ellas con técnicas laparoscópicas – mínimamente invasivas) son las siguientes:

  • Bypass gástrico en Y de Roux por laparoscopia.
  • El bypass duodeno-yeyunal por laparoscopia.
  • Bypass gastroileal por laparoscopia.
  • Gastroplastia tubular o manga gástrica.

Las ventajas de la cirugía bariátrica sobre el tratamiento médico son:

  • Normalización de hemoglobina glucosilada en 12 meses.
  • 45 a 65 % de probabilidades de remisión de diabetes en 48 meses.
  • Mejoría en el control glucémico.
  • Retraso en la presentación de complicaciones relacionadas con la DMII.

Cada vez hay más pacientes y más datos que nos indican que la cirugía baríatrica es una opción segura y eficaz para el tratamiento de la diabetes mellitus tipo II y no solamente para el control de los niveles de glucosa en sangre, también demostrado ser un tratamiento eficaz para el control del colesterol y triglicéridos disminuyendo el riesgo cardiovascular en los pacientes operados.

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