Redacción

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, la menarquia, o primera menstruación, aparece en promedio a los 15 años de edad y la menopausia llega a los 50, eso significa que una mujer puede menstruar por lo menos unos 35 años. No obstante, un número importante de mujeres, no observa el color de su menstruación por desconocimiento, descuido, vergüenza o porque el uso de algunos productos lo impiden.

La sangre que integra el ciclo mentrual puede tener varias tonalidades. Esto como consecuencia de múltiples factores que van desde cambios hormonales, trastornos propios de la menstruación o enfermedades de transmisión sexual, entre otros.

Sangre rojo menstrual con tono escarlata

Durante el ciclo menstrual, la sangre es roja o rojo brillante significa que está fresca y que no tiene dificultades para fluir. De hecho, es el color que se presenta de manera común. Por el contrario, si ocurre entre ciclos puede asociarse a diferentes causas como una infección.

Sangre menstrual marrón muy oscuro

Aparece regularmente en los primeros o últimos días del ciclo como consecuencia del tiempo que el líquido hemático se tardo en salir del cuerpo y por lo tanto, ha permanecido más en el útero. Su consistencia puede ser, espesa. Este color, también se puede manifestar tras las primeras cuatro o seis semanas después del parto.

Sangre menstrual rosa salmón

La sangre color rosa salmón se presenta fuera del ciclo menstrual, en los comúnmente llamados “manchados”. También puede estar asociada a una disminución de estrógeno, hormona que está implicada en el crecimiento del revestimiento uterino. Cuando hay bajos niveles de estrógeno, este revestimiento puede romperse en cualquier momento del ciclo. Cuando el color rosa es visible sin un motivo aparente y sin relación con el ciclo, es importante consultar al profesional de la salud.

La importancia de la copa menstrual en la observación de la sangre

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en México hay alrededor de 63 millones de mujeres mestruantes. Y según la revista Lancet Public Health, el 70% de quienes han utilizado una copa menstrual aseguraron preferirla en comparación con productos para la menstruación por el conocimiento de su cuerpo.

Además de las ventajas económicas y ambientales, la copa menstrual tiene la bondad de recoger la sangre de la menstruación y visibilizar sus diferentes tonalidades. Al respecto Sally Santiago, gerente de ProFemme apunta: “Son los profesionales de la salud, quienes en conjunto con las asesoras menstruales y las sexólogas, quienes pueden fomentar el acompañamiento para identificar los tonos de sangre durante el ciclo; así como, guiar en el uso de la copa menstrual para fomentar el autoconocimiento y la identificación oportuna de trastornos ginecológicos”.

Además, algunos elementos presentes en toallas y tampones esconden el verdadero olor de la sangre, que en realidad es muy parecido al hierro debido a su composición y por tanto, no es desagradable.

Asimismo, los químicos de los productos tradicionales para la higiene femenina están relacionados con el desequilibrio hormonal o riesgo del síndrome del choque tóxico, que se caracteriza por fiebre y presión alta, vomitos, diarrea, sarpullido y dolores musculares, entre otros, según la revista estadounidense, Environmental Health Perspectives.

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