Santiago Poot

Compartir la vida con un perrhijo produce múltiples efectos beneficiosos en la vida de las personas; además de proporcionar compañía, puede mejorar el estado de ánimo y fomentar el sentido de la responsabilidad. Como dueño responsable, tu deber es brindarle ciertos cuidados para garantizarle una calidad de vida digna, entre ellos, la estimulación de su mente.

El juego no solo mantiene activo a tu mejor amigo tanto física como mentalmente, también lo hace más feliz al ayudarlo no solo a evitar el aburrimiento, sino a prevenir padecimientos a futuro como problemas de conducta, al mismo tiempo que lo mantendrá sin estrés durante el día.

Por ello, hoy nuestros amigos de Ganador nos comparten a los lectores de El Indeleble algunos juegos de inteligencia para estimular la mente de tu fiel amigo y puedan entretenerse a lo grande.

Agárrame si puedes

Ata al extremo de un palo largo una cuerda que tenga, al menos, un metro de longitud y al final de la soga anuda un peluche pequeño. Escóndete detrás de una puerta o pared y sostén el palo con las manos, mientras el objeto reposa sobre el suelo, a la vista de tu lomito. Cuando el peluche logre llamar su atención él tratará de alcanzarlo con su boca, pero en ese momento, intensifica el movimiento para evitar que lo atrape. Así se convertirá en un creativo juego de agarre.

¿A qué huele?

El olfato es el sentido por excelencia de los perros, lo tienen tan desarrollado que puede llegar a ser hasta mil veces más sensible que el de los humanos. Aprovecha esta característica y estimúlalo con nuevos olores, será una actividad muy beneficiosa para su cerebro. Puedes utilizar una variedad de frutas, primero enséñale a tu amigo el nuevo olor y una vez que lo haya asimilado, coloca esa fruta en otro lugar de la casa, incitándolo a seguir el rastro. Una vez lo haya reconocido será el momento de premiarlo.

Clásico juego del escondite

Unta un objeto limpio como una pelota de plástico, con un poco del jugo del alimento húmedo para despertar su sentido del olfato y escóndelo ya sea en el parque o en algún lugar estratégico de tu hogar. Durante el camino para el rastreo, puedes colocar cajas, envases y otros obstáculos que tu lomito deba saltar. El juguete con la comida puede ocultarse en distintos lugares del recorrido y, a medida que lo descubra, premia a tu fiel amigo con una buena dosis de caricias.

Comedero interactivo

Aprovecha el momento de la comida para proponer un reto cognitivo a tu fiel compañero, utilizando juguetes dispensadores de comida. Los hay desde pelotas que liberan croquetas hasta dispensadores en los que tu lomito debe pulsar un botón iluminado con sus patas para acceder a su alimento. Este tipo de juegos son muy productivos para que tu peludo amigo aprenda a jugar también sin tu presencia.

¿Dónde quedó la bolita?

Para este juego necesitarás tres vasos de color oscuro y sus premios para motivarlo lo suficiente. Permítele a tu mascota oler el premio y posteriormente, escóndelo en uno de los vasos, puestos boca abajo. Los intercambiarás de lugar y permitirás a tu lomito elegir en cuál cree que se encuentra su snack. Si acierta, dáselo junto con una caricia, ¡seguro que su capacidad para acertar te sorprende!

Recuerda que la mejor manera de demostrarle tu cariño a tu mejor amigo, es ser consciente de todo lo que él necesita como visitas al veterinario, ejercicio diario, sesiones de juegos que activen su mente y, sobre todo, una nutrición completa y balanceada que fortalezca su sistema inmune, procure una piel saludable, un pelo brillante, fortalezca sus músculos, al mismo tiempo que mantenga su vista y corazón saludables.

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