Diego Ríos

Este 1 de diciembre, el presidente Andrés Manuel López Obrador cumple dos años al frente del Ejecutivo Federal, 24 meses durante los cuales han sido varios los intentos de la oposición por agruparse sin éxito. Los opositores, compuestos por determinados empresarios, intelectuales, políticos y periodistas que vieron terminada su influencia sobre las políticas públicas y el acceso al erario, su modus vivendi durante los últimos sexenios por medio de contratos, asesorías y publicidad.

Han recurrido al financiamiento internacional en un afán por regresar a lo que ellos entienden como “democracia”, donde palabras como “libertad” y términos como “derechos humanos” abanderan sus causas, tal y como lo estipulan los viejos manuales desclasificados de la CIA, utilizados para derrocar a presidentes en Latinoamérica durante el siglo pasado.

Julián Macías Tovar, quien se autodenomina: “activista contra la desinformación”, ha revelado en su portal pandemiadigital.net que existe financiamiento a organizaciones de la “sociedad civil” en México de organismos extranjeros como la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, (USAID); la Fundación Nacional para la Democracia, (NED), y la organización Atlas Network, de la misma forma que sucedió previo al golpe de estado en Bolivia.

“En agosto de 2020 se desmanteló una red de 46 páginas de Facebook y perfiles falsos en Instagram y Facebook que apoyaron con campañas de desinformación el golpe de estado en Bolivia, y fueron usadas también contra los gobiernos de México y Venezuela, en las cuales se gastaron 3,6 millones de dólares en publicidad. Tras esto se encuentra la empresa CLS Estrategies, vinculada al Atlantic Council (José María Aznar [FAES] y Bardají [VOX]), Atlas Network, la OEA, la USAID y la NED, organismos públicos de los EEUU, conocidos por financiar medios y organizaciones que apoyaron el golpe en Bolivia y que operan contra los espacios políticos que no siguen los intereses económicos y geopolíticos de los Estados Unidos”, alertó el activista.

Julián Macías Tovar.

Entrevistado sobre este tema, Macías Tovar ubica en México a la organización Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, como una de las iniciativas patrocinadas desde el extranjero con motivos injerencistas:

“En cuanto al tema del financiamiento, hay indicios claros de que en México operan organizaciones auspiciadas por Atlas Network, donde lo único que les importa es atacar AMLO. Una de estas que tienen nexos de financiamiento con los Estados Unidos es Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad. Te vas a su timeline en Twitter y todo es contra AMLO, entonces tú te preguntas ¿Cómo que es ‘Contra la Corrupción’?, esto es 100 por ciento contra AMLO, no tienen otro objetivo. O por ejemplo la COPARMEX, que es una asociación de empresarios bastante importante, pero relacionada con ‘El Yunque’. Esta secta paramilitar, secreta y que está impregnada en el PAN, donde el ex presidente Vicente Fox ha sido señalado de estar implicado entre sus dirigentes”, advirtió.

– En tus investigaciones mencionas al periódico Reforma, dirigido por Juan Pardinas, ex director del IMCO y premiado por Atlas Network; a LatinUs de Carlos Loret de Mola y a TV Azteca del empresario Ricardo Salinas Pliego, ¿Qué decir de los medios de comunicación que se han vuelto voceros y promotores del conservadurismo?

– Si tú eres dueño de un medio no puedes estar dentro de una organización que tiene claramente un posicionamiento político, incluso ya no político sino golpista. Cuando no pueden aún con artimañas ganar elecciones, estas organizaciones, fundaciones y medios de comunicación tratan de justificar un argumento neoliberal en el cual se repiten las mismas frases que en los documentos desclasificados por la CIA en los que se basaban los golpes de Estado en América Latina. Por una lado, la insistencia de su búsqueda por la libertad, y por el otro su exigencia de menos Estado.

Una doctrina en la cual se pide que no se paguen impuestos y un ataque constante a los servicios públicos, ya sea a la educación o la salud pública, instituciones que al final te hace tener orgullo de nación cuando cualquier persona que vive en un país tiene el mismo acceso a estos servicios sin importar su poder adquisitivo. Ante esto, ellos construyen un relato con intelectuales, tink tanks, influencers ymedios de comunicación.

Los documentos de la CIA sugieren apoderarse de palabras como “libertad” y de términos como “derechos humanos”. Y a los rivales atribuirles las de “terrorista”, “dictador” y “autoritario”. Eso que llaman “la batalla cultural” y que lo repiten las fundaciones y periodistas; también una frase muy conocida en la dictadura argentina de Jorge Rafael Videla era: “Somos derechos y somos humanos”.

Hay una reiteración de las personas y métodos que están detrás de todo esto, quizá lo único nuevo es el uso de las tecnologías. En cuanto al control de los medios no olvidemos la financiación de la CIA al periódico El Mercurio, tal y como está documentado en Chile. Pero más grave lo que paso en Argentina, donde David Graiver, dueño de Prensa Papel, empresa que tenía el monopolio de la venta de papel periódico que en esa época donde había muy poca televisión, la prensa era muy importante, desapareció en un vuelo en extrañas circunstancias y luego toda su familia fue secuestrada y torturada mientras se hacían la cesión de acciones al Clarín, La Nación y a La Razón para que tuvieran el monopolio de los medios.

Esto influyó durante la dictadura de Videla para que ningún medio publicara sobre los desaparecidos, aun cuando los hubo por miles. El único que lo intentó fue el Buenos Aires Herald que era de un ciudadano estadunidense que luego metieron a la cárcel por hacer público esto. Todo quedó en los documentos desclasificados de la CIA, y en ellos se pueden encontrar muchos paralelismos.

Sí X México, los mismos

El pasado 8 de octubre, el presidente López Obrador exhibió la creación de un nuevo bloque opositor llamado Sí por México, que hasta ese entonces sólo contaba con un austero sitio web donde se invitaba a formar parte de una iniciativa “ciudadana” con fines políticos. Aquella mañana, el mandatario señaló a los empresarios Claudio X. González y Gustavo de Hoyos Walter como los promotores de esta causa, y alertó: “es un FRENAAA 2”.

Obligados por el escarnio al que fueron sometidos una vez evidenciada su creación, ese mismo día ya entrada la tarde, ambos personajes abiertamente opositores de la 4T, no tuvieron más remedio que salir de las sombras y aceptar por medio de sus redes sociales que estaban al frente del Sí por México.

Desde entonces, todas las iniciativas opositoras venidas a menos, y aquellos personajes que permanecían a la espera de un foro o iniciativa que les diera esperanzas de volver al poder y los negocios, regresaron al escenario público, como los partidos políticos PRI, PAN y PRD. Arrasados en la última elección federal del año 2018, sucumbieron a la invitación que el Sí por México les lanzó cual salvavidas, apenas el pasado 10 de noviembre, cuando en un salón del hotel Royal Pedregal llegaron sus dirigentes nacionales Alejandro Moreno (PRI), Marko Cortés (PAN) y Jesús Zambrano (PRD).

Fue justo en aquella reunión del Pedregal que el presidente nacional del PRD, Jesús Zambrano, honró a Claudio X. González y Gustavo de Hoyos, creadores del Sí por México, a quienes llamó “bujías indiscutibles de este proceso”, y agradecido por los reflectores que aquella tarde le regalaron a la quinta fuerza política del país, prometió candidaturas de su partido para quienes acompañen esta iniciativa.

En dicha reunión pública, la periodista Beatriz Pagés Rebollar, quien renunció a las filas del PRI el año pasado luego de cuestionar que “se haya decidido entregar esa fuerza política al presidente Andrés Manuel López Obrador” por la elección de Alejandro Moreno como presidente nacional del PRI, y no a José Narro Robles, candidato afín a Pagés, suplicó en su calidad de vocera del Sí por México “pasar de las palabras a los hechos para materializar la alianza electoral”, y les alertó: “Nos queda poco tiempo”.

De acuerdo a una investigación publicada por Contralinea, la Editorial Cruzada que publica cada semana la revista Siempre de la cual Pagés Rebollar es su directora general, recibió en el sexenio priista de Enrique Peña Nieto 59 millones 204 mil 89 pesos. Una simple revisión a cualquier ejemplar de Siempre en lo que va del sexenio de López Obrador evidencia la ausencia absoluta de publicidad del gobierno federal, razón de sobra para sumarse abiertamente y promover sin decoro al Sí por México.

La iniciativa Sí por México no es la primera causa que abandera Claudio X González Guajardo. En el año 2016 fundó la asociación civil Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), donde por un lado, un grupo de periodistas de investigación han publicado reportajes que revelaron casos como el de “Los vínculos de Oderbrecht en México” y la “Estafa Maestra” durante el sexenio pasado. Y por el otro, un staff de abogados litigantes que han presentado amparos en el sexenio actual para detener las obras del aeropuerto en Santa Lucia, el Tren Maya y la refinería de Dos Bocas.

En la edición #2297 de Proceso, el periodista de investigación Álvaro Delgado publicó un amplio reportaje titulado “Los padrinos de Claudio X. González”, donde revela el nombre de varios empresarios, empresas y fundaciones que han patrocinado a MCCI desde sus orígenes hasta la actualidad.

Álvaro Delgado.

Según Álvaro Delgado, entre los mecenas de Claudio X. González Guajardo están, en primer lugar su padre, Claudio X. González Laporte quien le donó 2 millones de pesos a su nombre y 3 millones más a nombre de su empresa Kimberly-Clark, como fondo inicial para echar a andar su organización MCCI en el año 2016.

La investigación de Delgado arroja otros patrocinadores:

– Antonio del Valle Ruiz, presidente de Grupo Kaluz y ex dueño del banco HSBC México.

– Eduardo Tricio Haro, accionista mayoritario de Grupo Lala y de Aeroméxico.

– Carlos Álvarez Bermejillo, dueño del Grupo Pisa, empresa distribuidora de medicamentos inhabilitada por la Secretaría Función Pública para hacer negocios con el gobierno federal.

– Alberto Torrado, de Grupo Alsea, administrador de las franquicias Starbuks, Domino’s y Vip’s.

– Joaquín Diez Morodo, presidente del consejo administrativo del banco Banamex.

– Alejandro Ramírez Magaña, dueño de Cinépolis.

– Juan González Moreno, presidente del consejo de administración de Gruma (Maseca).

– Alejandro Martí, empresario y activista.

– La familia Chedraui, dueña de los autoservicios del mismo nombre.

– La Fundación Gentera, organización filantrópica y educativa.

– El Centro de Estudio Espinosa Yglesias, un think tank dedicado a la investigación de movilidad social en México.

– Frisa Forjados, acerera de Monterrey, Nuevo León.

– Comercializadora Interceramic, empresa dedicada a la producción de loseta cerámica esmaltada para piso.

El reportaje de Proceso fue mencionado por el presidente López Obrador durante su conferencia de este lunes, momento en el que reconoció la labor de Álvaro Delgado al indicar: “no coincidimos con él en varios temas, pero no dejamos de reconocer que hace periodismo de investigación”.

Aquella mañana López Obrador trajo a cuenta que Claudio X. González Guajardo es hijo de Claudio X González Laporte, quien fuera “asesor de Salinas y siguió teniendo mucha influencia con Zedillo, con Fox, con Calderón, con Peña Nieto. El papá le recomendó a Peña que aumentara al doble la gasolina y Peña le hizo caso, entonces tienen mucha influencia”, indicó el Presidente.

“Se da a conocer que su fundación es financiada por grandes empresarios que deducen impuestos, que no pagan impuestos porque destinan recursos a fundaciones como la de Claudio. Aportan millones y esta fundación se dedica a atacarnos. Presentó más de 100 amparos contra el aeropuerto de Santa Lucía y los que están financiando son empresarios muy poderosos. Ojalá y aclaren si es cierto que están dando este dinero y cómo es que se deduce de impuestos”, señaló López Obrador.

En respuesta a lo declarado por el Presidente y la investigación de Proceso, MCCI publicó un comunicado la tarde del mismo lunes donde precisó que Claudio X. González Guajardo dejó la organización el pasado 24 de julio, y desde entonces “no tiene ninguna injerencia en la vida interna de MCCI, no forma parte de su Consejo Consultivo, ni de ningún órgano de dirección”, al tiempo que dijo no tener ninguna relación con el Sí por México.

Al día siguiente, el periódico La Jornada publicó una nota donde registra el nombre de fundaciones extranjeras que “apoyan” a MCCI: “Destacan la Confederación Suiza, Ford Fundation, McArthur Foundation, National Endowment for Democracy, USAID From the American People”.

El tema regresó a la conferencia del Presidente hasta este jueves, esta vez en voz de Raquel Buenrostro, directora del Servicio de Administración Tributaria (SAT), quien explicó el mecanismo usado para deducir impuestos mediante donativos a fundaciones como MCCI.

“El esquema de donatarias está regulado en materia del Código Fiscal porque hay algunas que requieren autorización del SAT para que puedan hacer sus gastos deducibles y sus ingresos. Tienen muchas obligaciones de ley como ser transparentes. Desde que se inventó la figura se ha abusado muchísimo de ella y casi nadie reporta. Y además, todos estos años, algunos sectores como la industria farmacéutica entre otros nunca se revisaron, o hicieron una auditoría, es el caso de las donatarias, nadie las supervisaba y acreditaban absolutamente todo”.

Aquella mañana, el presidente López Obrador cuestionó “¿Cómo es que con el mismo dinero del pueblo se echan a andar campañas en contra del pueblo?, o sea, el pueblo va a financiar a quienes están en contra de la mayoría de los mexicanos y que sólo están a favor de una minoría rapaz. ¿Eso es justo? Que no empiecen a decir: ‘Es censura, nos están atemorizando’. No, es transparencia y es legalidad, y es decir no a la corrupción” indicó el mandatario, al tiempo que anunció que habría una revisión de las donatarias autorizadas para preservar la legalidad.

Según la investigación de Álvaro Delgado, MCCI obtuvo la autorización de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) para recibir donativos nacionales y extranjeros el 17 de junio de 2016, esto hace que el dinero que le depositan es deducible de impuestos. Del 18 de junio al 31 de diciembre de 2016, MCCI recibió 97 millones de pesos para un total de 136 millones en donativos sólo en ese año; 73 millones 57 mil 528 pesos en 2017; 60 millones 856 mil 296 pesos en 2018 y 73 millones 990 mil 482 pesos en 2019.

Claudio X. González Guajardo también forma parte del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), donde es consejero. Dicha organización fue premiada por su campaña “Ley 3 de 3” en el año 2017 por la organización internacional Atlas Network, de la cual recibió 100 mil dólares por su triunfo.

Esta tarde, Álvaro Delgado hizo público en el portal de Proceso que Claudio X. González percibió en MCCI “un sueldo mensual bruto de 171 mil pesos cada quincena”, casi el triple de lo que gana el presidente López Obrador. Dicha información tampoco fue transparentada por la organización, a pesar de que la transparencia sea una de sus banderas.

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