Redacción

Con una larga trayectoria como poeta —a los 13 años recibió un cheque de 5 dólares por un poema suyo publicado en una revista de Estados Unidos, hoy cuenta con tres poemarios publicados—, Margarita Martínez Duarte (1970) lanza su primera novela, Sin ella, dotando a la literatura mexicana de una historia singular para una desahuciada, María: “Sin ella es fluida, entretenida y obligatoria. Más que una novela es una experiencia”, la describe Alejandra Isibasi, una de sus lectoras.

Mientras su hija, su mejor amiga y un examante acusado de acoso sexual hacen un esfuerzo por acompañarla de la mejor manera posible, María pone en orden sus asuntos al tiempo que su vida se asoma al final. Una temporada que le da la oportunidad de recordar y religarse con las personas, etapas, ideas, emociones y temas fundamentales de su vida. Vive un presente intenso al tiempo que se rebela contra la opción de que solo esa intimidad cierre su vida; una intimidad, por cierto, que no desconecta del extrarradio y llena de alegría, vitalidad y buen humor lo que podría ser un espacio exclusivo de la tristeza y el dolor.

Sin ella —recuerda la autora, también ensayista, reseñista, cantante y terapeuta familiar— nació de una idea que para la realidad de este país enlutado a diario por matanzas, acosos, feminicidios, podría resultar desconcertante: “Contar la historia de la muerte de una mujer mexicana, contemporánea, sin rastro de violencia. ¿Cómo sería? Estaba saturada de la crueldad. Me pregunté si acaso la violencia puede desaprenderse. Imaginé la muerte más libre, más digna, más amorosa que pude, y la escribí.”

Profunda, dolorosa y bellamente escrita, esta primera novela escrita por Margarita Martínez Duarte deleita con su lectura, conmueve por su humanidad y se rebela como una obra cargada de sabiduría y aceptación de la vida en su total dimensión.

Mónica Braun

Autodenominada feminista desde su adolescencia —“es sanador para mí decirlo con toda naturalidad y alegría”—, Margarita Martínez ha visto crecer, diversificarse y consolidarse las luchas y reivindicaciones del feminismo en un pluriverso sentipensante, reconociendo en ello “un hermoso granero donde se albergan todas las semillas, todos los saberes acumulados, aquello que nos urge para replantar el mundo”.

En ese sentido, dice Margarita Martínez Duarte, su aportación desde la literatura ha sido “abordar algunos temas fundamentales de los feminismos: los cuidados que sustentan la vida, la amistad entre mujeres, la maternidad, la lucha por la equidad, la violencia de género, la reivindicación de la ternura y lo cotidiano”, incluso “el tema de la intimidad posible entre una mujer y un hombre, que en estos tiempos de apremiante deconstrucción puede resultar complejo, cuando no doloroso”. De ello también da cuenta Sin ella, historia en la que un acosador sancionado juega un papel nada menor, incluso fraterno, en el periodo final de María.

Margarita Martínez Duarte.

El texto está entrecruzado por esa magia muy propia de la mujer: los rituales, las palabras, hasta la mariguana y sus propiedades medicinales. […] Sin ella es una novela chiquita, de 150 páginas, pero contundente, aguda. Además, está exquisitamente escrita.

Magdalena Pérez Selvas

La poesía nutre con su cadencia y expresividad la prosa de Sin ella (“Apenas una minoría digiere el té que la locura prepara”): el texto puntea con un ritmo y una construcción cuidadosos un marco esmerado para el relato sensible de una mujer que se despide gozosamente, con inteligencia, pasión y misterio, dejando asombrados a personajes y lectores.

“Sin ella”, será presentada el próximo lunes 7 de marzo a las 19:30 en el Foro del Tejedor de la Cafebrería El Péndulo Roma, por Zindy E. Rodríguez Tamayo, Jenny Asse, al piano Natalia Medina Levin y Claudia L. Gutiérrez Martínez, y la autora.

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