Santiago Poot

Cuando se habla de salud, la prevención para la detección y tratamiento oportuno de enfermedades es clave, tanto a nivel físico como monetario.

Tratar un padecimiento como el cáncer puede costar más de 825 mil pesos, mientras que en la diabetes puede ser hasta de 90 mil pesos anuales y el costo promedio de hospitalización por COVID-19 asciende a 430 mil pesos.

Las enfermedades tienen su precio. Además del sufrimiento físico que conlleva para quienes las padecen, van acompañadas de gastos en consultas, estudios, tratamientos y medicinas que afectan fuertemente la economía familiar.

La American Cancer Society previene sobre los gastos que deberá afrontar una persona diagnosticada con esta enfermedad.

Entre algunos de estos están: consultas con especialistas, pruebas de laboratorio, procedimientos para diagnóstico, estudios por imágenes, tratamientos, medicinas, estadías en el hospital, servicios de rehabilitación, cuidados en el hogar y costo de transporte.

Las aseguradoras calculan que en México tener cáncer puede costar desde 245 mil pesos hasta más de 825 mil, dependiendo del tipo de cáncer y la etapa de la enfermedad.

La diabetes, es una de las enfermedades crónicas más comunes en el país. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2018, afecta a más de 8.6 millones de mexicanos.

Puede representar un gasto anual de 24 mil pesos para quien la padece si se trata en instituciones de gobierno y 90 mil pesos anuales si se atiende con un particular.

En el caso del COVID-19, la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) lo ha puesto en el top ten de las catástrofes más costosas para las aseguradoras, superando a los destructivos huracanes Manuel e Ingrid del 2013.

El precio de tener COVID depende de la gravedad del paciente y la institución en la que se atienda, pero según la AMIS, la hospitalización en clínicas privadas cuesta en promedio 430 mil pesos y si se requieren cuidados intensivos casi se alcanza el millón de pesos.

En contraste, invertir en nuestra salud es mucho menos costoso. El ejercicio frecuente, la alimentación equilibrada y un estilo de vida saludable reducen el riesgo de padecer cáncer y enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión y padecimientos cardiovasculares.

En el caso del COVID-19, seguir las medidas recomendadas por los especialistas, como guardar sana distancia, usar cubrebocas, lavarse las manos frecuentemente, desinfectar superficies y evitar lugares concurridos y mal ventilados, disminuyen el riesgo de contagio.

Además, contar con un médico de confianza y realizarse exámenes de rutina nos permite mantener vigilada nuestra salud, e incluso, descubrir padecimientos en una etapa temprana, con lo que podremos disminuir los costos de un tratamiento.

Un check up básico que incluye biometría hemática, examen general de orina y química sanguínea de 45 elementos tiene un costo aproximado de 900 pesos, mientras que un perfil de prevención de cáncer puede costar menos de 400 pesos.

Asimismo, cuidar nuestra alimentación apoyados por la asesoría de un experto en nutrición, puede ayudarnos a mantener en buen estado nuestro sistema inmune.

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